Camilo Egas: Biografía, Obras, Pinturas y más

Camilo Egas es estimado como el pionero del indigenismo en el movimiento pictórico ecuatoriano. Es él quien introduce por vez inicial la temática indígena unida a sus convicciones, vivacidad y firmeza, involucrándose en la problemática social de forma ideológica, pero jamás en el ámbito político.

Camilo Egas

Biografía de Camilo Egas

Camilo Egas nació en la ciudad de Quito el 1 de diciembre de l.889 y le fue dado los nombres de Camilo Alejandro. Sus padres poseían una casa en la barriada de San Blas.

Sus últimos meses de vida transcurrieron pausados, pero en mucha tranquilidad, tras lo cual murió el 18 de septiembre a los 72 años de edad. Se encontraba afectado de un cáncer solo mitigado con tranquilizantes, aun así, estaba en total entendimiento de la cercanía de su fin. Meses después de su fallecimiento se efectuó en Quito una Exposición Retrospectiva en su honor.

Educación

Obtuvo su formación primaria en la Escuela de los Hermanos Cristianos del Cebollar, la secundaria en el San Gabriel y en 1.901 fue inscrito en el recientemente creado Instituto Mejía. Desde infante había destacado como un dibujante excelente, teniendo el habito de atiborrar de figuras sus textos y libretas y hasta los diarios que su severo padre ojeaba en casa. De tal forma que a nadie sorprendía la resolución que tomó en 1.905 de incorporarse a la Escuela de Bellas Artes de Quito, reaperturada bajo los novedosos lineamientos del victorioso liberalismo, que posibilitaba una mayor autonomía e inventiva.

Su periodo de instrucción estética formal la hace en esta Escuela donde contaría con un profesorado entre los que destacarían Raúl María Pereyra y León Camarero, empleados como parte del personal foráneo de educadores venidos de Europa. Egas siempre se distanció de las formalidades académicas, lo que lo transformó en un artista intranquilo, deseoso por nutrirse frecuentemente con ideas frescas y ensayar en la pintura.

Camilo Egas

A causa de sus méritos en su evolución académica, en 1911 el gobierno ecuatoriano le ofrece una subvención de estudios en la Real Academia de Roma, viaja acompañado de Nicolás Delgado y José Abraham Moscoso. Obtuvo formación igualmente en las academias San Fernando de Madrid y Colarroisse de ParísSu arte se enriquece en esta jornada, pero no altera su dirección ya que Italia es todavía un país conservador que transita sobre una categoría de arte lineal.

Peculiarmente a su retorno al Ecuador se entera del impresionismo y de Paul Bar, el profesor que convidó a sus estudiantes a salir de las aulas para dibujar en la Alameda y así aceptar el desafío de pintar el impacto de la luz sobre los objetos. Para Egas el impresionismo se constituyó una manifestación espiritual, era la separación visual y artística que indagaba, una novedosa clase de arte, un novedoso modo de manifestarse y alejarse de lo convencional.

Acerca de su Arte

Camilo Egas es uno de los pintores del Ecuador más característicos del siglo XX. Es un artista pionero del indigenismo, tiene un bastimento de piezas, prosperas en técnica, ideas y variabilidad, dispone de una labor digna de ser propagada y usada a su vez como fundamento pedagógico, para entender de esta manera los métodos artísticos usados por este.

La labor y relevancia de Egas, siendo extensa no es conocida del todo en su país, aún con las diligencias hechas por el Banco Central del Ecuador que compró sus obras y fundó un museo con su nombre inicialmente y que posteriormente es el Ministerio de Cultura quien se encarga de su conservación y manejo cultural.

Un análisis progresivo de la obra de Egas, nos permite conocer cualidades primordiales como, su vida e influjos que circundan sus costumbres y sentimientos. De esta manera valoraremos su variabilidad a través de tendencias artísticas como: el expresionismo, el surrealismo, el cubismo y el abstraccionismo agregado a sus diferentes piezas coloreadas y compositivas que usa para descifrar cada una de estas tendencias estéticas.

Como indicamos anteriormente su obra transita diversos movimientos estéticos, sin embargo, se le considera como el padre del indigenismo en Ecuador debido a su entrega y aproximación al indígena. Una de los motivos es que Egas le proporcionó un acento firme y sincero a los indígenas que siempre fueron marginados a lo largo de la historia del Ecuador. Camilo Egas dibuja siluetas de indios, lo cual era frecuente en las imágenes de las personalidades importantes de Europa. Igualmente, en cuanto dibuja a la mujer indígena le coloca trazos y figuras estilizadas que son notoriamente un signo de su paso por Europa.

Tendencias Artísticas

Se necesita estudiar la labor de Egas en concordancia a las situaciones en las que evolucionó su vida artística, a los influjos y nociones de los diferentes periodos de su vida. He allí por lo que examinaremos su trabajo por secciones de acuerdo a sus influjos y características relevantes en su espacio profesional del arte. A continuación, presentaremos el trabajo de Egas de toda su vida artística separándolas en las más destacadas corrientes artísticas en las cuales incursionó.

Figura Indígena

La aparición del indígena se mantuvo siempre presente en su pintura, previo y posterior a cada viaje hecho a Europa e inclusive en su hogar de treinta años en New York. La figura del indígena continuó en sus lienzas no solo como imagen sino como personalidad, sus pinturas nos transfieren la hermosura y la energía de sus raíces. (ver también Movimiento Indígena)

Camilo Egas

Hernán Rodríguez señala que el Indigenismo transita por un Indianismo. Es relevante dejar claro que el indianismo no es una corriente, son dos modos de ver la temática indígena. Luego explica como descifra el artista esta cuestión, “El indianismo, según Hernán Rodríguez, es afrontar el tema indígena con la misma voluntad de dibujar naturalezas muertas, únicamente por la utilidad decorativa, ejemplos de estos son: Mera y Mideros. Mientras que en el indigenismo estarían Icaza y Diógenes Paredes, Guayasamín, como algunos de sus representantes que tratan el tema indio planteando sus dificultades humanas.

El impresionismo

Al retornar a Ecuador de uno de los viajes iniciales, Camilo Egas se entera del impresionismo. Paul Bar fue quien enfrentó a Egas y a sus acompañantes a la luz y a su impacto sobre los cuerpos, para así admitir el desafío de dibujar el impacto de ésta sobre las cosas. Para Egas el impresionismo fue como una manifestación espiritual, era la separación visual y artística que inquiría, una novedosa clase de arte, una novedosa manera de manifestarse y salir de lo tradicional.

Mediante la labor de Egas podemos ver que no fue un impresionista totalmente, sino que a través de su maestría y sentir dio dirección a sus inquietudes. Este método para replicar el impacto de la luz sobre los objetos lo utilizó sobre el cuerpo humano, sin dejar de resaltar la figura, a través de un diestro dibujo y una disposición volumétrica afinada de los cuerpos.

Expresionismo

El Expresionismo de Egas se reconoce por el influjo de dos tendencias de importancia en esos tiempos, estos son:

  • El expresionismo que ocurre en algunos países occidentales con características y tonalidades singulares según la óptica de los artistas de acuerdo a eventos personales o sociales que experimentaron. El artista moldea la emotividad en su pieza mediante los colores vivos y puros, los perfiles y las composiciones son violentas y a su vez la pintura anima en quien la ve específicos sentimientos.
  • En el otro lado está el influjo del Muralismo mexicano; la amistad con Orozco fundamentada en una creencia común, el socialismo, este define un influjo ideal en Egas. Esta tendencia cubre temas de filosofía, de literatura, trata de dar valor a la clase obrera y crear una identidad potente. Con esta temática se identifica Egas, ya que a lo extenso de su vida había laborado por una poetización del asunto social acentuado por su origen ecuatoriano y experiencias particulares.
  • Durante la década de los años 30-40 produce obras expresionistas, así como varios murales. Del que se posee mayor detalle y registro fotográfico es “Festival”, hecho en la “Nueva Escuela para las Investigaciones Sociales”. Pieza en la que plena su paleta de color y de personalidades del folclor de Ecuador.

Camilo Egas

Surrealismo

El Surrealismo se origina a inicios de 1924, luego de la Primera Guerra Mundial, y como contestación a un anarquía social y económica que fue el resultado de esa guerra. Esta tendencia surge en París con el original “Manifiesto Surrealista” de André Bretón, creador y principal referencia de esta corriente. Bretón a través de la Primera Guerra Mundial laboró en un hospital de psiquiatría donde conoció los trabajos de Sigmund Freud, y ensayó la redacción automática que es una clase de escritura libre de cualquier control de la razón y de inquietudes artísticas o morales.

Estos instrumentos serían el fundamento de la tendencia Surrealista en la pintura del mismo modo que en la redacción, la mente no tiene control y una certeza personal verifica la composición y elaboración pictórica. Los primordiales elementos del Surrealismo son el simbolismo y en variados casos el abstraccionismo que se mostraba en las formas más dramáticas, nada racionales, nada lógicas y hasta fuera de lo ordinario. Estos son exhibidos a través de la pintura con distintos tipos de metodologías pictóricas que dependen de la intención del artista.

Breton a lo extenso de su existencia editó tres proclamas surrealistas y el número tres sería la pieza llamada “La Linterna Sorda”, en los años cuarenta. Durante este periodo vivía en New York donde también creó la revista de nombre VVV. Es fácil imaginar que Egas llegó a conocer sus trabajos e ideas al estar relacionado con las avanzadas estilísticas de esa ciudad, pues desde ese momento se puede reconocer su interés por dicha tendencia artística.

Camilo Egas como pintor adaptable, ensaya el Surrealismo de una manera muy individual como autoanálisis, ya que en sus obras se refiere a una consideración tanto de su visión del mundo y de los eventos sociales. Tardemente admite este modo de expresión artística, con el que no abandona totalmente el estilo expresionista y la cromática utilizada en los años 30-40. En algunos oleos de la década de los 50 vemos la aparición de las mismas tonalidades, más el color motivador sería el rojo que agrava la tragedia de la imagen.

Como modelo de la aparición expresionista y también de ligeras huellas de influencias surrealistas, existe un autorretrato de fecha 1946 donde el creador se ve de manera crítica, como realizando un auto análisis de su existencia.

Camilo Egas

Abstraccionismo

Luego de haber admitido distintos tipos de expresión artística, ensaya casi al final de sus días y tardíamente a la avanzada, con el cubismo y el abstraccionismo. Allí la principal inclinación es hacia la reducción de la forma y en particular de la figura del humano para Egas.

En el asunto del cubismo ejercido por Camilo Egas las formas no son rigurosamente inflexibles, ni geométricas, sino disponen de flexibilidad, desplazamiento, aspectos que se sustentan como una constante en sus obras. Se omite el detalle y se utiliza la forma en unión con el color como motivantes de la expresión estilística. Se implantan las formas rectangulares y verticales dando fuerza visual de este modo a las personalidades.

El abstraccionismo totalmente determinado por su abundancia de color, línea, trazo, textura, lo usa desde 1958 a 1962. En este espacio de tiempo y como capitulo terminal de su existencia libra a su arte de la forma y deja que su expresividad se expresa a través del color, las piezas de esta época usualmente no tiene nombre.

El Indigenismo de Camilo Egas

Egas fue parte en los movimientos de intelectuales de su tiempo, fue el mas importante consejero de la revista “Hélice”. Era de extrañar que para la época un pintor se inmiscuyera en esta actividad. Como sea Egas, fue un aventajado a su época. (ver también Etnias del Ecuador)

Camilo Egas

La entrega artística al indígena como temática central en el trabajo de Egas, donde se atestigua cruelmente el aniquilamiento de los seres humanos, lo transformaron en uno de los autores más destacados del siglo XX. Su material, emitía energía y un halo mágico con la que destacó su propuesta artística. El estado final de Egas fue que frecuentemente su parte interna estuvo habitada por su país.

Él pensaba que nuestra raíz indígena es tema cardinal de nuestra erudición y nuestra existencia. Egas se adueño del asunto indígena transformándose éste en el núcleo fundamental de su producción artística, mostrando al indígena hermoso, arrogante, hidalgo, fuerte, indómito. Exalta al indio como un cimiento de nuestra sustancia nacional. Su creación fue un canto gozoso a una etnia que aguardó por siglos, tenazmente y con más bríos que la muerte, poder reclamar su valor. Instintivamente, Egas retó al arte devoto, el cual llegó a su nivel más alto en esa época, con su proposición novedosa y distinta, el indigenismo.

“Calle 14” es la pieza que eterniza a Camilo Egas, donde sobresale el pesar de la pobreza, la reclusión del hombre secundario, la aflicción. Aquel sujeto que personifica a todos. Allí está el aislamiento expuesto que discurre como un frío terco, nos comprueba que estamos compuesto de soledades que al concluir se envuelven en nosotros y nos descubren quedando desposeídos de todo rostro.

Su arte no está encargado de lo que se comunica sino de lo que deja de comunicarse, arrancando con toda emotividad y efectividad. No se consigue en su trabajo un único amor sino múltiples amores, un único olvido, hay olvidos; una única partida sino varias. Egas estaba siempre de despedida de algo o de alguien.

Obras

Camilo Egas se ratifica como uno de las figuras destacadas de la pintura del Ecuador del siglo XX. Sus piezas correspondientes al periodo indigenista, son un vivo reflejo de su proximidad con la situación de los indios que, probablemente, coexistieron en su entorno a través de su niñez y el resto de su existencia en el Ecuador. Su perspectiva es un modo crítico y artístico de superar una circunstancia de la historia del Ecuador que, de algún modo, su obra ayudó a exponer a la sociedad de entonces y de ahora.

Pinturas

En 1918 obtuvo el Primer Premio de Pintura en el Salón Mariano Aguilera con tres lienzos “Sanjuanito”, “Los Sahumeriantes” y “Las Floristas”. Se dibujaba al indígena como sujeto aislado, como documentalismo tradicionalista, muy al estilo del siglo XIX, pues nadie tuvo la idea de hacerlo parte de la sociedad. Camilo Egas fue el artista pionero en asociar al indio con su entorno.

En 1922, ensalza al indígena intentando restaurar su honor perdido, para ello afina los cuerpos en ocasiones hasta exagerar lo inalterable. El paisaje y el ambiente son incitados para ello y el producto son piezas en las que prevalece la vehemencia sensata o romanticismo formalista. De este primer periodo son piezas muy bellas como “Procesión”, “Fiesta indígena”, “Indígenas con vasijas”, “Camino al mercado”, “Ritual”, que quizá es la última de esta etapa.

En 1923 gana por segunda oportunidad el Primer Premio en Pintura en el Salón Mariano Aguilera con un “Retrato de Mujer” de elevadísima calidad de acuerdo al crítico Jorge Diez. En 1933 dibujo “Trabajadores sin hogar”, lienzo de enorme tamaño, clásico por su cruel realidad libre de toda certidumbre. En 1937 creó su producto más famoso “Calle Catorce”, que se erige como un panorama desolado del mundo citadino. En él su arte obtiene una elocuencia fundamentada en el asunto y el lenguaje más que en los tonos y las figuras.

Camilo Egas

En 1940 comenzó a desviarse hacia el surrealismo, por lo que dibujó “Dual”, lienzo que signa la renuncia definitiva de los predios del expresionismo por el surrealismo. Esto fue causado por el nacionalismo como si fuese un estado soñado, onírico porque reside en la mente, mediante imágenes que se escabullen de la objetividad. El aviso está otorgado por una fémina de cabellera rojiza con un ojo abierto y el otro cerrado. En 1943 coloreó “Infierno”, pieza de una visión especifica y en 1949 trazó “Desolación”, realización de mirada infernal de un predio árido.

En 1956 el añejo artista se adentró en sus raíces y produjo pinturas de gran esplendor como “Las Viudas” e “Indios a la Luz de la Luna”, obteniendo lo máximo con lo mínimo, sin dejar atrás los emblemas representativos. Sus imágenes dejan los trazos y comienzan a transmutarse en volúmenes de expresiva sencillez. La superficie se plena de grosores que emergen para convertirse en percepciones, en prominencias o en livianas sugerencias de color.

En resumen, todo retorna a la nada tras un inquietante examen en la mudez de sus lienzos grises, en instintiva busqueda de las fronteras de su propia existencia. Así se originan “Gente en el campo”, “Remolino”, “Transición”, “Las Cuatro horas”, “Antes del oscurecer”, “Formación”, “Comprensión”, “Cielo”, “Horas tempranas”, “La Luz delante”, “El Ultimo día”.

Las Floristas

Esta pieza de 1917 representa el estilo indigenista del que su pintor Camilo Egas fue precursor. Lo concibió en Roma, a través de su aprendizaje en la Real Academia, el cual exhibe la figura indígena mediante los patrones clásicos de simetría anatómica usando una delgada línea de silueta. En la pieza, el foco se ubica en el indio como ente protagonista de la pintura con lo que se quiebra con la costumbre tradicional que colocaba al indígena como un elemento agregado al ámbito del tema central.

Camilo Egas

Este trato con el indio intenta capturar el enigma del espíritu andino mediante los gestos de sus caras y las posiciones de su cuerpo. Para ello usa colores fuertes. Aunque fue tildado de “comunista”, su creador solo intentaba exhibir al indígena en su situación social y económica en una sociedad nada justa. En 1918, el pintor obtuvo el Primer Premio de Pintura en el Salón Mariano Aguilera por esta pieza.

Trabajadores sin Hogar

En este óleo sobre tela de 1933, Camilo Egas expone su realismo como una muestra de la situación vivida durante la Gran Depresión de Estados Unidos donde vivía para la fecha.

Al describir la pieza vemos “Dos hombres se hallan en el piso apoyados uno contra el otro en sentido contrapuesto, en un piso parecido a escalones de concreto, el primero hombre tiene un sombrero de color gris que tapa la mitad de su cara, su cabeza se apoya sobre su brazo derecho y mientras que con el izquierdo abraza su pecho, las piernas están medianamente flexionadas, el segundo hombre apoya su cabeza en su brazo derecho, con el izquierdo alargado hacia su cintura, las piernas están un poco flexionadas e inclinadas hacia su derecha; los dos llevan trajes con tonalidades ocre, verde, gris.

Museo Camilo Egas

A finales de los años 1970, el Banco Central del Ecuador fundó en una vivienda localizada en las calles Venezuela y Esmeraldas de la ciudad de Quito, para que albergase al Museo Camilo Egas,​ que a través de sus primeros 15 años de funcionamiento fue de gran relevancia para la vida cultural y artística del Ecuador.

Camilo Egas

El museo Camilo Egas fue creado en 1980 como un instituto de difusión del arte de este artista modernista del Ecuador y como un lugar de ayuda para los artistas noveles de la época. Estuvo abierto por aproximadamente 15 años hasta mediados de los años 90. En el 2004 se hace necesario su reinauguración del espacio haciendo una exposición más dinámica con un guión resultado de varios años de investigación.

Desde esa fecha el museo sustenta su misión de apoyar al arte contemporáneo y además integra como actividad basica la acción pedagógica al ofrecer un espacio donde niños y jóvenes se permitan interactuar con el arte y aprender de una forma distinta. Posee salones de exposición, talleres de educación, visitas con guías bilingües, almacén de cultura, programación educativa. El arte exhibido es de tipo Moderno.

El museo hospeda la labor pictórica del artista modernista del Ecuador, Camilo Egas, con el fin de dar reconocimiento a la carrera de este autor y a su vez instruir en arte a la ciudadanía a causa de la versatilidad de la colección. Este artista es un referencia en el arte ecuatoriano de principios del S. XX y siendo el pionero del indigenismo es básico que se dé a conocer su labor entre los ciudadanos del Ecuador y los turistas de otros países, así como instruir a los estudiantes de una manera novedosa.

Camilo Egas: Un Hombre Secreto

“Camilo Egas: Un hombre Secreto”, es un documental de 65 minutos que trata sobre su existencia y labor, desentraña partes de su vida a través de las palabras de aquellos que, como su hijo Eric, han estado detrás de los pasos de tan particular personaje. Este documental del año 2009 fue dirigido por Santiago Carcelén y rodado entre Quito y Nueva York, dos relevantes ciudades para Camilo, y uno de los momentos culminantes que muestra el documental, tal como destaca la Revista El Apuntador, es:

“El documental rescata los sucesos que circundaron la realización de un mural que se iba a exhibir en la Feria Mundial de Nueva York, en 1939, y que fue posteriormente destruido por mandato del Gobierno de Ecuador, ejecutadas por canciller Julio Tobar Donoso y el cónsul en esa ciudad Sixto Durán Ballén. A Camilo Egas se le inhabilita su pasaporte bajo el alegato de “agredir la imagen del país” (el mural muestra los indígenas en su estado de pobreza más crítica) y hacer uso incorrecto del mismo. El mural presentaba, ciertamente, figuras de indígenas, tanto hombre como mujeres en sus situaciones de vida, que es lo que molestó a las autoridades”.

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