Cañaris: Ubicación, Idioma, Costumbres, mitos y más

Aprende todo sobre los Cañaris, viejos habitantes de las provincias de Azuay y de Cañar en el territorio del Ecuador, también se han hallado evidencias de la presencia de estas tribus en otras zonas como chimborazo.

¿Qué es?

Es una antigua etnia que se ubicaba en el territorio que actualmente se conoce como Ecuador, más específico en las provincias de Cañar y Azuay. Pero también  su territorio se extendió más debido a que según estudios, se han encontrado su presencia en provincias cercanas como Chimborazo, El Oro, Loja y Morona Santiago. (Ver articulo: etnias del ecuador)

La palabra Cañaris en su lengua proviene de “kan” que significa culebra y “ara” con que estos pobladores se referían a las guacamayas. Su significado junto se refería en la cultura Cañari a desentiendes de la culebra y la guacamaya, según los estudios de los lingüistas debido a sus creencias acerca de estos animales que son considerados sagrados.

La cultura Cañari tienen dos animales a los que les debe su creación según sus leyendas, a los cuales se les otorga adoración y protección. Para demostrar su adoración crearon esculturas para conmemorarse como la “Cara del Viejo” tallada sobre una roca en Ingapirca y las guacamayas de los ríos Culebrillas y Tarquise.  También crearon totems de animales divinos.

Se especializaban en el comercio, eran importantes orfebres, como también muy buenos guerreros. Tuvieron la capacidad de mantener una sociedad jerarquizada y organizada perfectamente, con división del trabajo y de funciones de cada uno de los pobladores.

Ubicación

Se dice que su población se extendía desde las montañas de Gualaquiza,que se encontraban en las cabeceras del nudo de Azuay, hasta las costas del canal de Jambelí y también habitaban las playas de Naranjal.

Entre los territorios más importantes que se dominaban los Canaris se destacan Hatun Cañar, conocida hoy en día como Provincia de Cañar, que comprendía destacados centros como Coyoctor, Cojitambo y Shin; Shabalula, actual provincia de Sígsig, que tenía los centros de Dumapara, Llaver, Cuyes, Guallabuzho; y otros centros como Cañaribamba, Guapondelig, Molleturo, Peleusi, fueron de gran importancia para los Canaris.

Su territorio se hallaba mayormente en las provincias del Azuay y Cañar pero también hubieron grupos que se asentaron en las ruinas de las provincias de El Oro, Chimborazo, Loja y Morona Santiago.

Cultura

La cultura cañari se destacaba especialmente en la creación de caras talladas en las rocas y tótems de animales divinos como la guacamaya y la culebra en los sitios importantes o sagrados, los casos más famosos son la “Cara del Viejo” tallada sobre una rca en Ingapirca y las guacamayas de los ríos Culebrillas y Tarqui. (Ver articulo: culturas del Ecuador)

La palabra canaris es originaria de “kan” que significa culebra y “ara” con que estos pobladores se referían a las guacamayas. Palabra que para muchos lingüistas estos habitantes se denominaban al significado de descendientes de la culebra y de la guacamaya. La cultura Canari adopto a ambos animales como sagrados e hicieron leyendas acerca de ellos y decoraciones de ellos.

Los territorios de cada grupo Canari eran gobernados por Caciques por separado como monarquías federativas pero se unían en ocasiones muy especiales como guerras en la organización de peregrinaciones festivas. Los caciques que destacaron por ser los que dominaron más tierras son los caciques de Shabalula y Hatún Cañar, quienes tenían la palabra más importante en las Asambleas realizadas y que en algunas ocasiones aprovechaban su poder y ejercían su voluntad sobre otros señoríos más pequeños sin una discusión previa.

En esta civilización era permitida la poligamia, es decir, los hombres se podían casar con más de una mujer. La sucesión del Cacique en cada uno de los grupos se le otorgaba al primer hijo varón de la principal mujer del cacique que se encontraba al mando.

Idioma

La lengua de los antiguos Cañaris era el Cañari, lengua que actualmente está muerta debido a la conquista de los Incas.

Los Cañaris aprendieron el lenguaje quechua, durante el proceso de conquista de los Incas. Aunque la lengua Cañari murió, muchos objetos o lugares tales como ríos y los montes carecen de significado para la lengua quechua debido a que algunas palabras del Cañari enriquecieron el lenguaje de sus conquistadores.

Durante la colonización española se intento realizar un catecismo en la lengua Cañari para la evangelización de esta población. La evangelización en Cañari resultó muy difícil y por esto se optó a que estos pueblos aprendieran mejor el idioma quechua y poder evangelizarlos más fácilmente. Esto hizo que la lengua quechua quedará en completo desuso.

Acento

El acento cuencano es lo único que se conserva hoy en día del Cañari. Existe un contraste notable entre el dialecto hablado de los quechuas que habitan las provincias de Azuay y Cañar, con el acento de otras provincias quechuas. También se puede oír el cantadito cuencano en el noreste de Argentina y algunos lugares de Bolivia.

Costumbres

Los Cañaris practicaban la poligamia, es decir, los hombres tenían el poder de casarse con varias mujeres sin limite alguno. La sucesión del Cacique era igual en todos los grupos que comprendían la cultura Cañari, se le otorgaba el poder al primer hijo varón de la principal mujer del cacique que se encontraba al mando. Los señoríos se podían casar con las mujeres que quieren y podían escogerlas a su antojo, pero aunque sean muchas, una es la más importante. Antes de realizarse la ceremonia de matrimonio hacen  un gran banquete, en el que después de que han consumido todo lo que deseen, encuentran utilidad a estas.

Se especializaban en el comercio, eran importantes orfebres, como también muy buenos guerreros. Tuvieron la capacidad de mantener una sociedad jerarquizada y organizada perfectamente, con división del trabajo y de funciones de cada uno de los pobladores. La cultura Cañari se destacaba especialmente en la creación de caras talladas en las rocas y totems de animales divinos como la guacamaya y la culebra en los sitios importantes o sagrados.

En la artesanía entre sus aspectos más resaltantes estaban los tejidos de vestimenta en lana, mayormente hechas en telares manuales de espalda o cintura rudimentarios. Destacan elementos como los ponchos y fajas, indumentarias clásicas del antiguo pueblo cañarí que eran comunes en sus comunidades, como también realizaban confección de sombreros de lana. En la comunidad además era común la talabartería, principalmente en la producción de elementos de cuero y suela como monturas y cinturones.

Por lo general las viviendas familiares era constituía por dos chozas, donde elaboraban dormitorio y cocina montados con los materiales básicos que se encontraban en la naturaleza. La tierra se utilizaba para ser mezclada con paja que servía para los adobes que levantarían la edificación, apisonada para la elaboración del piso, con carrizo para la construcción del techo como también para levantar los poyos de descanso.

Así mismo, elementos constructivos como  los pingos de madera o chaguarqueros se utilizaban también para preparar la cubierta y sobre estas se pone la paja como método de  protección.

La elaboración de la cocina es de vital relevancia en la población Cañarí dado que ahí se encuentra el fogón, también llamado tullpa, que provee el fuego para preparar los alimentos y brinda el calor necesario para neutralizar el frío del páramo. Además el humo que provoca sirve para ahumar ciertos alimentos. Guardan ahí la ashunga que es un cesto plano donde se ponen a madurar los quesos y otras golosinas que de cuando en cuando se pellizcan. En la cocina también está el cuyero y a veces, los nidos de las gallinas que poseen.

Tienen una alimentación muy variada y los productos más usados para su consumo se destaca el maíz, papa, melloco, oca, mashua, fréjol y calabazas, junto con la carne de res, chancho, borrego y cuy. La bebida principal es la chicha de jora que se prepara en grandes tinajas de barro.

Entre sus instrumentos musicales se pueden destacar la caja  o tambor que se caracteriza por ser un instrumento de percusión, muy pequeño confeccionado partiendo de pequeños trozos de madera o balsa, cubierta de piel de algún animal de minimo tamaño, principalmente es usada la piel de oveja; el pingullo que es un instrumento de viento hecho en huesos de venado o alas de condor; y el huajairo (quena) que se entiende como una especie de flautín que emana un sonido más alto, lúgubre y triste.

El tambor al ser golpeado en los trayectos o caminos produce sonidos glamorosos fácilmente identificados a distancia al igual que el pingullo y el huajairo.

Se ha descubierto que tenían una manera muy particular de enterrar a sus difuntos que consistía en cavar dos hoyos circulares muy profundos, en una de las fosas se colocaban los cadáveres de las mujeres y las sirvientes que tuvo el Cañari, en la otra era el lugar donde estaban sus tesoros y en medio de ellos era enterrado el difunto, en algunas ocasiones de espada y en otras de cuclillas.

En otra población de los Canaris realizaban sus entierros en un aposento circular en la tierra con paredes hechas de piedras y barro donde colocaban el cadáver siempre de cuclillas con la cabeza hundida entre las rodillas.

Tradiciones

La cultura cañari es muy rica en cuanto a tradiciones se refiere, aunque se ha perdido mucho de aquella gran civilización, muchas celebraciones aún se conservan. (Ver articulo:tradiciones del Ecuador)

Pawkar Raymi (fiesta del florecimiento)

Es una ceremonia religiosa creada por los antiguos Cañaris e Incas, en honor a Pachacámac o Pacha Kamaq, que es considerado el creador de la tierra.

Esta ceremonia se celebra todos los años y empiezan en el mes de enero los preparativos para dar inicio en marzo, con el motivo de ofrecerles las gracias a la madre tierra, llamada Pachamama. Esta celebración es también usada en otras comunidades indígenas pero es llamada de otras formas tales como Sisa Pacha o Tumari Pukllay.

Fiesta del Taita Carnaval

Para los Cañaris el Taita Carnaval es el dios que les provee abundancia y fortuna. Sus mitos narran como aparece de entre las montañas para colaborar en las cosechas en esa época del año.Entre los cañaris se cree que Taita Carnaval descendía de los cerros Juilán y Juncal, caminando por pajonales seguido del Yarkay, ocultados entre la neblina del páramo y entonando melodías suaves, con el pingullo y el tambor, que invocan a los espíritus de la naturaleza.

La festividad es ovacionada en el mes de febrero por comunidades indígenas que pronuncia y contiene un profundo sustrato mítico que recapitula la lucha de sus ancestros, en lo social se fundamentan los conceptos de intercambio y reciprocidad, que reproducen el fortalecimiento comunitario.Pero según los mitos indígenas, también hay que tener cuidado ya que Taita Carnaval viene acompañado de Yarcay, que representa el hambre, la pobreza y la mala suerte.

Inti Raymi Fiesta del Sol y la Cosecha

El Inty Raymi es el símbolo de la gratitud de los pueblos andinos que ofrecen a la Paccha Mama, mejor conocido como madre tierra, por la caridad de haber consentido una buena producción y cosecha de productos tradicionales, el agradecimiento se celebra con la presencia de música y danza, concentrándose mayormente en un centenar de conjuntos aborígenes.

Este evento se lleva a cabo todos los años, del 17 al 21 de junio, y se celebra en la ciudad de Cañar, en las inmediaciones del Parque de Guantug y en Ingapirca. Esta tradición constituye la fiesta del sol y la cosecha del solsticio de junio, tradición que se sostuvo del pasado glorioso de los pueblos Cañari-Incas. Este evento cultural ha traspasado las fronteras, puesto a que vienen representantes de la música y danza de diferentes países andinos, con parentesco en las características étnicas, para formar parte de esta Fiesta del Sol.

Vestimenta

Los Cañaris tuvieron una manera de vestir muy particular con colores variados y telas hechas con lana de llama. Con el pasar del tiempo la calidad textil ha mejorado y su estilo ha tenido muy ligeros cambios.

Vestimenta antigua

Antes de la conquista del imperio Inca y de los españoles, los cañaris se caracterizaron por ser una cultura con una vestimenta única y original, sus trajes antiguos no compartían parentesco con ninguna otra cultura indígena cercana.

Cuando la cultura Cañari nació se caracterizaban por usar un aro de calabaza rodeando en su frente, agarrando su larga cabellera para enrollarlo en la encima de la cabeza. Su vestimenta era hecha con lana de llamas, comunes en sus tierras, combinadas con fibras vegetales.

Vestimenta actual

En la actualidad la indumentaria es un poco más compleja, más variedad en cuanto a lo que sus colores se refiere, con textiles más elaborados y formas diferentes. Los tejidos son fabricados con lana de oveja, que es de mejor calidad que la de llama, además de ser muy textil y sutil, con ella se fabricaban ponchos, cuzhmas y fajas que son diseñadas con sus tejidos y con gran variedad de formas llenas de colores vivos y diversos.

En la actualidad los Cañaris usan comúnmente unos sombreros de lana de borrego blanco con una figura elíptica que posee una visera para cubrirse del sol, y que son decorados con trenzas.

Las mujeres de esa cultura se caracterizan por sus coloridas faldas, denominadas en su lengua como polleras, pero mayormente son negras con pequeños detalles para combinarlas con sus blusas blancas bordadas. Usan también un pasador que es decorado con muchas perlas hermosas de diferentes colores, además de amarrarse siempre el cabello en forma de trenzas.

Con el transcurrir del tiempo ha existido una gran cantidad de avances en la calidad tela, colores, bordados en sus camisas, fajas y ponchos. Sus alpargatas fueron reemplazadas en la actualidad son confeccionadas de caucho, para soportar mejor el duro trabajo que realizan en los campo.

Leyendas

Los Cañaris consideraban el diluvio como el origen de su raza, comparativamente como una tradición religiosa.  Según la leyenda Cañari, hace muchos años sus tierras ya se encontraban habitadas por pobladores más antiguos, hasta el día que hubo un gran diluvio que causó la inundación de toda la tierra, extinguiendo casi en su totalidad a la raza humana, excepto por dos hermanos varones. Dichos sobrevivientes tuvieron la fortuna de subir a la cumbre de la montaña más alta, llamada Fasayñan y resguardarse en una cueva que se hallaba en los más alto de la montaña.

Pasaron muchos días y la lluvia no paraba de descender, pero aún así no llegaba a lo más alto de la montaña donde se escondían ambos hombres. Luego de mucho tiempo, la lluvia fue cediendo y al final apareció un bello arcoiris en las alturas. Los hermanos eran los únicos sobrevivientes en el nuevo, silencioso y desolado mundo. Ambos salieron por busca de comida debido al gran hambre que soportaron al resguardarse en la cueva.

Caminaron por todo el territorio hasta cansarse, pero no consiguieron nada. Al regresar a su guarida se sorprendieron al ver un increíble manjar con deliciosos alimentos sobre una roca que se encontraba en el centro de la cueva. Sin pensarlo dos veces, los hermanos disfrutaron de todo lo que se encontraba servido y apenas acabaron se preguntaron quién pudo haberles atendido de tal manera.

Pasaron los días y seguían encontrando comida cada vez que regresaban de explorar. Hasta que un día la curiosidad les ganó y se escondieron para observar quién era tan amable para servirles tales manjares siempre. Se sorprendieron al ver dos grandes y preciosas guacamayas con rostro de mujer, que llevaban en sus alas la comida que prepararían en la roca.

Los hombres fueron al encuentro de las guacamayas para agarrarlas, en ese momento se convirtieron en dos hermosas mujeres que accedieron a casarse con ellos. Ambas parejas se reprodujeron para así repoblar los pueblos Cañaris. Desde entonces, las guacamayas son aves sagradas para los indígenas. Los hombres al ver tan hermosas aves, fueron a su encuentro para atraparlas, que se volvieron dos bellas mujeres que asintieron a ser sus esposas. Ambas parejas fueron las que repoblaron el territorio Cañari y ellos se les debe adoración.

Otra leyenda surgida de la cultura Cañari relata acerca del culto a a la serpiente. Esta leyenda se refiere a que se cree que de una laguna muy simbólica para los Cañaris, surgió una gran culebra de la que salieron un par de huevos. Estos huevos dieron vida a un hombre y una mujer, según algunos Cañaris de ellos nació toda la raza Cañari. Luego de que ambas crias crecieron y se reprodujeron, la culebra se sumergió en la misma laguna de la que emergió y ahí murió. A esta laguna se le dió el nombre de “Laguna Culebrillas”. A esta laguna se le arroja cerámica, oro y plata como tributo a la serpiente que les dió la vida.

Conquista de los Incas

Los Incas tenían un enorme ejército de guerreros con buena preparación y disciplina. Tuvieron una victoria prominente sobre los Huancabambas, aunque estos pusieran una fuerte resistencia. Derrotaron a los Paltas muy fácilmente debido a que se rindieron y fueron incorporados al Imperio Inca. Tupac Yupanqui saco todas sus tropas para la defensa a las alturas de Saraguro, pero no sirvieron de nada frente al ejercito Inca, haciendo inútil su resistencia. (Ver articulo: Incas del perú)

Los Cañaris eran numerosos e iban acumulando fuerzas, por eso los Incas no querían darles más tiempo y atacarlos por sorpresa. Se precipitaron en su ataque creando una batalla reñida pero que fue bien defendida por los Cañaris debido a que ya estaban preparados. Luego los Cañaris tuvieron reuniones secretas con los Paltas y los Tupac Yupanqui para revelarse contra los Incas pero por orgullo los Tupac Yupanqui se negaron.

Al enterarse de los planes de los Cañaris, el imperio Inca pidió tropas de refuerzo a todo el imperio, y empezaron a construir una fortaleza entre los límites de los Paltas y de los Cañaris. Disminuyó el ánimo, y el vigor con que resistieron a la primera arremetida, se trocó en desaliento en las filas Cañaris. Comenzaron a discurrir y concluyeron por enviar emisarios al Inca, encargados de ofrecerle la obediencia y sumisión a su imperio.

Túpac Yupanqui se orientó en camino con precaución para aceptar la rendición de los Cañaris a la provincia del Azuay. Aunque no se confiaron primero hizo que se adelantara el jefe de su mayor confianza, para que le acomodara alojamiento digno de su persona, y también para que tanteara el ánimo de los Cañaris y descubriera si planeaban algún tipo de traición.

Los Cañaris recibieron al jefe enviado del imperio Inca de una forma muy agradable, con muchos obsequios, para luego alzar un gran palacio para la estadía de su importante visitante. Cuando el jefe Inca volvió a su Imperio para notificarles la hospitalidad que habían presentado los pobladores Cañaris, fue recibido de inmediato y manifestó su buena experiencia en aquellas tierras.

Conquista de los Españoles

Los Cañaris tenían un fuerte odio hacia el imperio Inca, por eso en la colonización española, Francisco Pizarro cuando llego a Tumbes se enteró de que estos eran contrarios al gobierno de Atahuallá, lo cual fue aprovechado por los hispanos. La intención de los Cañaris era liberarse del dominio atahualpista y se aliaron a las tropas de Francisco para enfrentarse contra Atahuallpa y la resistencia Inca. En pocas palabras Pizarro apenas llegó a territorio Inca ya contaba con el apoyo de los Cañaris.

Además otro grupo de Cañaris fueron a Tumbes para negociar con Sebastián de Benalcazár. Estos les ofrecieron riquezas y tesoros del Quito con la intención de que les ayudara del dominio que ejercían los Incas en Tumbes. En eso el español Sebastián de Benalcázar partió a la Conquista de Quito junto a un fuerte ejército de Cañaris. Se enfrentó a los ejércitos de Rumiñahui al pie del volcán Tungurahua, lucharon durante todo el día y al anochecer cesó el combate y acamparon.

Rumiñahui dominaba la batalla y parecía que se quedaría con la victoria, pero a la mañana siguiente el volcán entro en erupción el ejército Inca considero como una señal de los dioses que significaba el momento de su derrota, procediendo a su retirada. Rumiñahui volvió con sus hombres a Quito para destruir toda la ciudad, con el fin de que no quedará nada para los españoles.

Al siguiente día los Cañaris y Benalcázar, sorprendidos de no ver a Rumiñahui, fueron de inmediato hacia el norte, para llegar a la ciudad de Liribamba, donde reposaron durante dos días, y luego siguieron su marcha en dirección a Quito. Al llegar observaron la ciudad completamente destruida. Absolutamente nada logró escapar a la destrucción de Rumiñahui.

Los Cañaris aceptaron el dominio español durante la conquista y se acoplaron a la religión cristiana. Guerrearon durante años contra los Incas rebeldes de Vilcabamba. Finalmente Cañaris y españoles derrotaron a los Incas en la Batalla de Sacsayhuamán.

Cañaris Lambayeque

Cañaris es uno de los distritos de la Provincia de Ferreñafe, que se encuentra en el Departamento de Lambayeque, que rigen a las normas administrativas del Gobierno Regional de Lambayeque, ubicada en el norte de Perú. Tiene una superficie de 284,88 km². En Cañaris nacen diversos ríos tanto de la cuenca del Atlántico, es decir, que desembocan en el Amazonas, como de la cuenca del Pacífico. La población es de aproximadamente 13 038 hab., 6 609 hombres y 6 402 mujeres respectivamente. La mayoría de sus habitantes tiene como principal lengua el quechua Inkawasi-Kañaris.

Se dice que el origen del distrito de Kañaris parece ser de Ecuador. Probablemente provenga de los mitimaes provenientes del pueblo Cañari, en Ecuador, introducidos por los Incas con el propósito de controlar militarmente la región norteña, que fue rebelde a incorporarse a la cultura de los Incas. Según estudiosos afirman, que recién a fines del siglo XV, con los gobiernos de Túpac Inca Yupanqui y Huayna Cápac, la región del norte de los Andes fue incorporada al Imperio de los Incas.

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