Jorge Eliécer Gaitán: Quién fue, qué hizo, el bogotazo y más

Jorge Eliécer Gaitán fue un importante dirigente político colombiano. Fue abogado, estudió Jurisprudencia en Roma, elegido como representante de la Cámara, luego presidente de la misma. Muere en 1948 causó el Bogotazo, un suceso muy importante de la revolución colombiana.Jorge Eliécer Gaitán 1

¿Quién fue?

Fue asesor legal colombiano, ensayista y funcionario del gobierno. Fue rector de la Universidad Libre (Colombia) en algún lugar en el rango de 1936 y 1939, de los cuales, además, fue profesor de derecho penal desde 1931 hasta su fallecimiento. Fue presidente cívico de Bogotá en 1936, principal en dos servicios (Educación en 1940 y Trabajo en 1944) y congresista en algunos períodos en el rango de 1929 y 1948. (ver: periodo de la independencia Colombiana)

También fue un candidato presidencial perteneciente al Partido Liberal, en el las decisiones de 1946 fueron la posibilidad legítima de la población para las elecciones presidenciales de 1950 (que al final se crearon en 1949 debido a su muerte).

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Gaitán fabricó una notoriedad por ser un orador y salvaguarda de causas famosas, que consolidó a causa de sus mediaciones en la discusión sobre la Masacre de las bananeras de 1928.

Su homicidio creó gigantescos desafíos prevalecientes al principio en Bogotá y luego conocido como “Bogotazo”, y el inicio de un período espeluznante en el contexto histórico de la nación conocida como “La Violencia”.

Las teorías sobre las malas acciones de Gaitán se han transformado a lo largo de los años; desde la hipótesis del asesino profesional singular hasta el punto en que fue el resultado de un plan mundial para mantener el desembarco del comunismo, que en ese momento era equivalente a declarar el socialismo, a controlar en Colombia.

70 años después de la muerte de Gaitán, la Comisión de la Verdad de Colombia (una comisión realizada dentro de la estructura de los Acuerdos de La Habana para el retiro de los guerrilleros de las FARC) informó que solicitará que la Procuraduría General de la Nación proclame que esta irregularidad es indecible atrocidad, para reavivar el examen de las causas genuinas que inspiraron el homicidio.

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Biografía de Jorge Eliécer Gaitán

Concebido en el área predominante de Las Cruces, fue hijo de Eliécer Gaitán Otálora, un liberal extremo que, después de trabajar en varios comercios, finalmente se comprometió con la oferta de libros utilizados.

Su madre era Manuela Ayala de Gaitán, una profesora, una dama funcional y dinámica que dejó un control sólido sobre el desarrollo de su hijo. El Gaitán tuvo seis hijos, siendo Jorge Eliécer el mayor de ellos.

Debido a problemas financieros, la familia Gaitán en poco tiempo se mudó a Egipto. Cuando tenía doce años, su madre fue quien lo inició en las primeras letras.

Gaitán ingresó a una escuela en Facatativa, completando sus exámenes esenciales en 1911. Apenas dos años después de que pudiera continuar sus exámenes ingresando a la escuela de Simón Araujo, donde contemplaron la descendencia de los no conformistas acomodados.

Se graduó con una educación universitaria de cuatro años en el Colegio Martín Restrepo Mejía, en el que participó el año más reciente hacia el final de 1919.

En febrero de 1920 ingresó en la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Nacional, y después de cuatro años obtuvo el título de Abogado con sus discutibles y vitales pensamientos socialistas en Colombia.

De hecho, como estudiante suplente, Gaitán se interesó efectivamente en los asuntos gubernamentales: mantuvo la oficina de la alianza del artista Guillermo Valencia en 1918 y se mostró y fue ponente en las exposiciones contra Marco Fidel Suárez en marzo de 1919.

Obtuvo la exhortación vital que Alfonso Villegas Restrepo proporcionó a los jóvenes en el momento en los lugares de trabajo de su periódico; resolvió la sociedad académica Rubén Darío, que se reunió en la octava calle debajo del Observatorio, y además comprendió el Centro Liberal Universitario, que llegó a tener cierto impacto político.

Fue elegido para la Asamblea de Cundinamarca en el periodo de 1924 y 1925. Sus primeros pasos en la política fueron de un escandaloso problema, debido a su posición social, pero poco a poco su brillo le dio el reconocimiento que merecía.

Fue una parte del desarrollo del suplente liberal que socavó los establecimientos de autoridad moderada. Con increíbles esfuerzos, descubrió cómo reservar algo de dinero y en julio de 1926 se aventuró a Italia.

Allí ingresó en la Real Universidad de Roma, la escuela de leyes más apreciada de esa nación, conducida por Enrico Ferri, un increíblemente famoso asesor legal criminal, donde obtuvo el título de especialista en derecho.

Su teoría recibió la capacidad Magna Cum Laude y la beca Enrico Ferri, y se convirtió en un contenido de examen; Se titulaba “La base positiva de la intención”.

Gaitán regresó a la nación en 1928, un año extremo tanto para la vida del asesor legal juvenil como para los asuntos gubernamentales de la nación.

Fue elegido delegado a la Cámara en marzo, en junio condujo las exhibiciones contra la degradación reglamentaria y visitó la zona bananera en diciembre.

Sus condenas por las ocasiones genuinas terminaron en discusiones abiertas contra el gobierno de Abadía Méndez, y él descubrió cómo hacer que muchos especialistas fueran dados de alta y pagar por los grupos de caídos.

El establecimiento de UNIR

La discusión de los ranchos bananeros sirvió a Gaitán como un establecimiento para su figura como un famoso pionero.

En 1931, con los liberales en el poder, fue elegido líder de la Cámara de Representantes, líder de la Dirección Nacional Liberal y segundo delegado a la Presidencia. Al año siguiente, ministro de la Universidad Libre. Hacia el final de ese año, recorrió América Latina, lo que elevó la posición colombiana en el caso con Perú. (ver: volcanes de Colombia)

Los cambios y los proyectos sociales moderados con los que Enrique Olaya Herrera pensó que habituaban a la nación con el cambio de facciones en la administración parecían ser deficientes para los disidentes de un lado; Independientemente de los esfuerzos del ejecutivo de la reunión, Alfonso López Pumarejo, una reunión de individuos desilusionados se separó de él en octubre de 1933.

Dirigida por Jorge Eliécer Gaitán y Carlos Arango Vélez, se concibió la Unión Nacional de Izquierda Revolucionaria (UNIR). Fuera de la estructura bipartidista convencional, esta asociación sería un destacado entre los esfuerzos políticos más vitales de la nación.

UNIR tuvo un impacto específico entre la clase obrera, en las regiones de desarrollo expreso de Cundinamarca, en el norte de Tolima, Caldas y el Valle.

En la fase primaria de tumulto, el monitor de Cundinamarca derribó un indicio de trabajadores no armados manejados por Gaitán en Fusagasugá el 4 de febrero de 1934, dejando a unos pocos trabajadores asesinados.

Otra matanza ocurrió el 14 de agosto de 1934 en la hacienda Tolima, en la localidad de Ibagué, cuyos trabajadores fueron impactados por UNIR. La razón tenía que ver con la negativa de los pioneros a reconocer los exámenes de las mejoras en los términos discrecionales en que fueron hechos por la hacienda.

La reunión de Jorge Eliécer Gaitán animó el gobierno de la militancia individual y de la carnetización de sus individuos. Hacia el inicio, se exigió el requisito de un control inflexible, que incluyera las prácticas gimnásticas como un elemento básico de la planificación militar.

Los seres vivos no eran legítimamente deliberativos y las introducciones políticas generales de la población eran el deber del caudillo.

La etapa de actividad de la UNIR, articulada a través de la instructiva semana a semana del Unirismo, formó parte de la mediación del Estado, con criterios sociales, en la economía.

El cambio agrario y la asociación de cooperativas de trabajo; Un enemigo del patriotismo de los colonos en cuanto a estrategia exterior; el cambio protegido que daría menos visibilidad al presidente y cambios autoritarios de tipo social, incluida la formación de una caja de ahorros administrada por el gobierno establecida con compromisos obligatorios de hasta el 50 por ciento por parte de la libre empresa.

A pesar de que el desarrollo tuvo adeptos en el campo, así como dentro del segmento de trabajo de la naciente industria nacional, las estrategias lascivas de la burguesía fueron efectivas: abiertas con moderación, progresistas de autoridad y en la prensa.

Con la tranquilidad y la alegación del as socialismo. Aprovechando la vanidad y el entusiasmo del pionero, descubrió cómo recurrir a las posiciones de la administración del mismo Gaitán, quien declaró que la UNIR se derrumbó en mayo de 1935.

En 1936 Gaitán contrajo matrimonio con Doña Amparo Jaramillo, y el 8 de junio de ese año aceptó el cargo de presidente cívico de Bogotá. Considerando todas las cosas, completó un trabajo dinámico, pero corto; sin embargo, ciertas medidas extravagantes y el peso del privilegio lo obligaron a abandonar el cargo.

Aprenda mas sobre Jorge Eliécer Gaitán en este vídeo:

En febrero de 1937, Doña Manuela Ayala falleció; La pérdida de su madre e instructora fue un golpe serio, aliviado por el nacimiento, después de siete meses, de su pequeña niña, Gloria.

Después de algunas caminatas para su candidatura, Gaitán fue elegido juez de la Corte Suprema de Justicia en 1939 y, al año siguiente, el presidente Eduardo Santos lo nombró ministro de educación. Ocupó este puesto nuevamente durante un breve período de tiempo; sin embargo, entre los diferentes logros, logró un acuerdo de aspiración contra la ausencia de educación y para el avance de la capacitación y la cultura.

La carrera hacia la presidencia

Restringido a la reelección de López Pumarejo, Gaitán iniciaría en 1941 una profesión política que se detuvo con su muerte: representante de Nariño en 1942, líder del Senado en septiembre de ese año, clérigo del Trabajo en el periodo de tiempo de 1943 y 1944, y candidato presidencial contrario a las  del gobierno liberal Gabriel Turbay, haciendo el Movimiento Liberal Gaitanista. Esto se puede decir que fue un comunismo organizado, era populista por naturaleza.

Nunca en la nación vieron tales innumerables proyecciones o con tal sentimiento y confianza en su gerente. Sus conocidos gritos de “¡A la carga! ¡Contra el gobierno! ¡Por el reclamo ético de la República!” Ellos descubrieron cómo traducir el sentimiento de la mayoría de una manera notable y única.

Sus variedades de tono, inclinación cómica e incongruencia, el tratamiento de los silencios, convirtieron a Gaitán en un orador terrenal que llegó a ser transfigurado por el sentimiento de lo que dijo y el método para decirlo, y que descubrió cómo transmitir su inclinación a el grupo de los espectadores.

La asociación, el control y la confianza de los gaitanistas hicieron que muchos lo nombraran fundamentalista, en cualquier caso, a pesar del hecho de que trajo de Italia ese deseo por las caravanas de luces y algo de la vistosidad de Mussolini, Gaitán era un demócrata liberal, reformista, que estaba buscando un sistema legítimo de cambio dentro de la estructura establecida.

En las decisiones del 5 de mayo de 1946, que ganó Mariano Ospina Pérez, Gaitán, para quien ese desafío había sido solo un avance más hacia el poder, ocupaba un tercer lugar, con un número asombroso de votos y una mayor parte de apoyo en los enfoques.

También sirvieron a estos grupos urbanos para que el gaitanismo tomara el poder dentro del progresismo y fuera elegido líder del movimiento.

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La Perseverancia, en el que necesitaba “un canal de candela, que no ve empujes cada tres metros, sino que se une para encuadrar una corriente de llamas en Bogotá”, y la alucinante Marcha del Silencio, en la que las hordas nunca observaron y se resolvieron de manera exhaustiva cargadas de temor, con su quietud, las divisiones convencionales de las dos reuniones.

En Manizales articuló la “Petición para los humildes” en febrero de 1948. El mes siguiente, debido a la maldad descontrolada de la administración, Gaitán rompió los lazos del progresismo con Ospina.

Por expreso deseo de Laureano Gómez, Ministro de Relaciones Exteriores, fue expulsado de la Novena Conferencia Panamericana en Bogotá, iniciada el 30 de marzo.

El 9 de abril, Gaitán logró uno de sus triunfos más notables como criminalista al obtener la absolución del teniente Jesús Cortés.

Asesinato

El 8 de abril de 1948, después de salvaguardar al teniente Cortés en las canchas hasta tarde en la noche, Gaitán se refrescó y después de eso salió a las doce del viernes nueve (recibió la bienvenida de Plinio Mendoza Neira), en la organización de algunos Compañeros del Edificio Agustín Nieto (su entorno de trabajo) para comer en el Hotel Continental, sentados juntos para algunas reuniones que tendría.

En su motivación, para la tarde del día de su muerte, había convocado reuniones, entre otras, con el entonces pionero del joven alumno cubano Fidel Castro y con el funcionario del gobierno venezolano Rómulo Betancourt.

Un hombre, Juan Roa Sierra, estaba sentado junto a él en el pasillo del edificio y le disparó con un arma, causándole heridas letales. Gaitán fue llevado a la Clínica Central, donde murió alrededor de las 2:05 de la tarde.

Roa en lo que le concierne fue linchado, empatado con los lazos de la carrera Séptima a la Plaza de Bolívar. A partir de ese minuto, el enjambre se desarrolló en solo minutos; Antes de la reacción de la fuerza armada, los no restringidos fueron obligados a permanecer sentados y atentos a las peticiones de los pioneros liberales que necesitaban reunirse con el presidente Mariano Ospina Pérez. (ver: Departamentos de Colombia)

A medida que avanzaba la noche, la horda estaba equipada con instrumentos y armas que irrumpían en los talleres de herramientas y en la sede de la policía, donde unos pocos oficiales entregaron sus armas para salvar sus vidas.

El resguardo del Palacio de la Raza (categoría de la actual Casa de Nariño) por la Guardia Presidencial y los francotiradores no se distinguen, situados en las estructuras más notables cerca de la residencia real, entre éstas las capillas, mantuvieron que el gran número ingresó donde era presidente.

Un posible aplazamiento de la actividad por parte de los individuos que conducían los tanques de guerra habría alentado el paso al castillo de los manifestantes, ya que la Guardia se estaba quedando sin municiones.

El grupo ofreció una ruta a los cinco tanques de guerra que se coordinaron al lugar, ya que confiaba en que estaban apoyando su motivación, y sin duda esa fue la situación hasta el momento en que el Coronel, quien les dijo en un abrir y cerrar de ojos antes de tocar La base en el palacio fue asesinada. Una vez en la plaza, los tanques giraron y dispararon al grupo que mataba en algún lugar en el rango de 300 individuos.

Dos ex agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) perciben en el libro “El gobierno invisible” la cooperación de la organización estadounidense de perspicacia en el homicidio de Gaitán,  forma que la legislatura de Cuba confirma en 2005 con una narrativa llamada “Tarea Pantomima”, como se conocía como el acuerdo de la Agencia Central de Inteligencia para ejecutar la muerte de Gaitán.

En este video, aprenda mas sobre este ilustre personaje:

El homicidio provocó una respuesta general aproximada con su supresión relacionada con el gobierno conocida como “El Bogotazo”, que aplastó 142 estructuras en el punto focal de Bogotá.

La crueldad por la muerte no se acumuló solo en la capital, además en comunidades urbanas esenciales cerca Bogota Como Zipaquira. Los distritos y las áreas gaitanistas respondieron en una medida equivalente o más notable y, en casos como Barrancabermeja, la circunstancia se extendió por más de varios meses.

Después, los enfrentamientos bipartidistas llegarían a diferentes distritos en medio del tiempo al que se refiere en la nación como “La Violencia”.

El bogotazo

Se conoce como El Bogotazo a una progresión de alborotos que se produjo en la capital de Colombia, Bogotá, que fueron el efecto posterior del homicidio del pionero del Partido Liberal, Jorge Eliécer Gaitán, el 9 de abril de 1948.

Juan Roa Sierra, el creador material de la muerte, fue perseguido y linchado por un grupo que más tarde llevó su cadáver a la Casa de Nariño.

La afluencia de disidentes que se extendió a diferentes comunidades urbanas y lugares de la nación, liberó el período como “La violencia”, que terminó diez años después del hecho, en 1958. Sus resultados, no obstante, continuaron durante más tiempo del previsto por el interior del país.

Choque que ha tenido como héroes la Fuerza Pública, guerrilla y reuniones paramilitares, grupos criminales y carteles de drogas.

El 9 de abril de 1948, el caudillo liberal Jorge Eliécer Gaitán estaba en su oficina con Plinio Mendoza Neira, Pedro Eliseo Cruz, Alejandro Vallejo y Jorge Padilla.

Fueron a almorzar a la 1:00 p.m. también, cuando salieron del ascensor, Mendoza Neira tomó a Gaitán del brazo y se aventuraron frente a los restos de la población general; Al alcanzar la entrada, Juan Roa Sierra evidentemente dispara al legislador.

Tres vehículos golpearon el ensamblaje de Gaitán, quien murió un par de minutos después del hecho en la Clínica Central, mientras que su compañero, el Dr. Pedro Eliseo Cruz, continuó realizando una transfusión de sangre.

Un policía, para tratar de protegerlo del grupo que lo perseguía, lo conoció con una farmacia que no estaba muy lejos del lugar de la muerte. Cuando comenzó a examinarlo, el joven acaba de decir: “¡Gracias, Santísima Virgen!”, Mostrando indicaciones de aprensión y angustia.

El grupo entró en la farmacia y golpeó a Roa Sierra hasta la muerte; más tarde, lo arrastraron durante toda la séptima carretera hasta el frente del Capitolio Nacional, donde se deshicieron de su cadáver. Estas certezas impulsaron al rebelde nacional contra la legislatura moderada de Mariano Ospina Pérez, a quien se le pidió que se fuera.

Ese día hubo saqueo, en su mayor parte en el punto focal de Bogotá, pero luego se extendió a lo largo de gran parte del flujo de efectivo para terminar dispersando algunas comunidades urbanas en Colombia.

A pesar del saqueo, hubo incendios provocados por los manifestantes: incendiaron teleféricos, casas de culto, estructuras esenciales y los locales saqueados equivalentes.

La policía y los militares, al principio, intentaron controlar la circunstancia; y teniendo en cuenta que algunos se unieron a la revuelta con armas y esfuerzos, otros emprendieron la guerra y comenzaron a disparar contra los manifestantes.

La igualación de la revuelta fue de muchos pases y heridas. Las cifras se extienden desde 500 muertos, detallados por un cable de la Embajada de Alemania, hasta el número informal de más de 3,000.

Los daños materiales se relacionan con diversos saqueos, y con el incendio y la consecuente caída de 142 estructuras, entre las cuales había casas privadas, alojamientos y lugares de culto en el centro de la ciudad.

En medio del procedimiento legal del homicidio, se introdujeron declaraciones que mostraban que Roa Sierra no era el asesino, sino que fueron él o los asesinos profesionales quienes impulsaron al grupo a aceptarlo como culpable y terminar con su vida.

Las diferentes presentaciones exhibidas en el proceso mostraron que Roa Sierra era responsable, sin embargo, actuó de forma incitada o en concurrencia con otra persona. El capital colombiano condenó en 1978 que el asesino Juan Roa Sierra era esquizofrénico, y que representaba razones individuales y únicas.

Consecuencias

Los rápidos resultados del Bogotazo del 9 de abril de 1948 fueron el ataque por tres días de feroz desafíos, problemas y moderación. Un importante levantamiento de armas fue al Capitolio Nacional para solicitar la abdicación del presidente conservacionista Mariano Ospina Pérez.

Una parte del grupo, explotando las influencias inquietantes, ignoró la muerte y su indignación fue lanzada en las instalaciones del punto focal de la ciudad, donde realizaron algunos despidos, consumieron y destruyeron los teleféricos, lugares de culto, estructuras vitales, y golpeó a los locales. La ciudad quedó medio devastada.

Simpatizantes liberales de la policía se rebelaron y diseminaron armas a la revuelta, mientras que otra parte de la policía abrió fuego contra los desafíos. Las influencias inquietantes se extendieron por toda Colombia, donde la oficina central de varias áreas fue asaltada.

Debido a la proximidad de un número tan grande de pioneros externos para la reunión panamericana que dio lugar a la OEA, la noticia se difundió por todo el mundo y algunos exámenes comenzaron en el extranjero con numerosas suposiciones del escritor académico, por ejemplo, el Los moderados, la CIA o la legislatura de Mariano Ospina Pérez.

Los resultados generales del Bogotazo fue el inicio de un aumento militar entre los inconformistas y los tradicionalistas, en una guerra común no pronunciada en un momento de la historia conocido como “La Violencia”. (ver: día de la raza)

En ese entonces, se desarrollaron las principales reuniones de grupos socialistas equipados de autoconservación, que se convertirían en las futuras guerrillas de las FARC y el ELN.

Gaitán fue un pionero esencial para el público en general de su época; sin embargo, después de su muerte, se convirtió en una imagen nacional, en una dimensión indistinguible de una leyenda de la libertad colombiana.

En este video puede ver un resumen de este acontecimiento:

Frases

Como personaje célebre y dirigente político  de la historia colombiana, Jorge Eliécer Gaitán ha sido recordado de muchas formas, una de ellas es a través de sus pensamientos y frases, aquí le mostramos algunas de sus frases más famosas:

  • “Nosotros no decimos que el hombre debe ser un esclavo de la economía, decimos que la economía debe estar al servicio del hombre”.
  • “Queremos ser cerebros iluminados y ardidos por el fuego de nuestro corazón”.
  • “Pueblo, por la restauración moral, ¡a la carga! Pueblo por la derrota de la oligarquía, ¡a la carga! Pueblo por nuestra victoria, ¡a la carga!”.
  • “Ninguna mano del pueblo se levantará contra mí y la oligarquía no me mata, porque sabe que si lo hace el país se vuelca y las aguas demorarán cincuenta años en regresar a su nivel normal.”
  • “Constituye un pecado el que a la primera derrota digamos que no hay razón para existir”.
  • “Yo no soy un hombre, soy un pueblo”.
  • “El pueblo es superior a sus dirigentes”.
  • “Un pueblo ignorante es víctima de la incomprensión y la desidia”.

Aquí, un documental sobre la Vida y obra de Jorge Eliécer Gaitán donde puede aprender todo sobre este personaje histórico, quien marcó un antes y un después en la política de este país:

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