Cultura Otomí: Origen, historia, pobladores, ubicación y más

La cultura otomí, forma parte de un grupo indígena que según la historia viene de los primeros pobladores de los cuales se consideran ser extensos en números y sabiduría, a través de su cultura fueron excelentes en el tejido, han sido devotos de las creencias de la religión del catolicismo e hicieron labores de arquitectura.

Su Origen e Historia

La cultura otomí, se ha acentuado en las regiones en las que estos indígenas han logrado crecer los autores señalan que los otomíes son un numeroso pueblo indígena que mayormente se encuentran localizados en las tierras altas del país, específicamente en los diferentes estados como el de México, Guanajuato, Michoacán, Querétaro, Veracruz y Puebla. También mencionan que están considerados como el quinto grupo indígena con una cantidad elevada de habitantes que alcanza ser 646,875 aproximadamente.

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De su historia se habla mucho por ser hablantes indígenas los mismo que se destacaron por ser fuertes guerreros. Vale mencionar que la cultura otomí luego de la conquista se trasladó hacia tierras marginales las cuales fueron habitadas y después abandonadas por otras etnias indígenas que de igual manera los españoles no habían conocido, es decir ellos no las habían descubierto. Las fuentes etno-históricas nos señalan que la lengua otomí fue expresada en el Estado de Jalisco en la época del siglo XVI.

Vale decir que la cultura otomí es desarrollada por un pueblo indígena que por largos años a habitado en una región ubicada en el centro de México. La cual los autores indican que se ha mantenido emparentada lingüísticamente con los demás poblados de habla otomangueana, donde sus antepasados ocuparon el Eje Neovolcánico desde el inicio de unos cuantos milenios precedentemente de la era cristiana.

Al respecto, es bueno señalar que la lengua otomí muestra un alto grado de transformación interna, de tal modo que los que tienen diferente dialecto de una diversidad suelen tener conflictos para entender a quienes dialogan otra lengua que por lo general pueden ser parecidas, pero hay ciertos cambios de allí es donde se sospecha resulta la dificultad ya que ambos o casi todos son indígenas, sin embargo, es en ese modo el inconveniente.

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En el área cultural, las etnias tienen un poder en el campo de la cultura otomí, de ella se desprende la familia, la danza, la música, la tradición oral, el procedimiento de los convenios para la organización de las principales festividades de orden religioso de la comunidad, donde se denota el culto religioso, el rito, y lo más nuevo, mediante de su Centro Ceremonial otomí.

Este tipo de cultura otomí han sido fundamentales para la expresión también conservación de la identidad y distintivo de esta población indígena del Estado, poseedor de un extenso patrimonio cultural e histórico, los cuales desde muchas épocas han alcanzado mantenerse con sus creencias, costumbres y cultura.

Origen de la Palabra Otomí

En la nación de México es frecuente que se conozcan los numerosos pueblos que se han logrado en sobresalir por su vocablo fueron referidos como los poblados más poderosos de lo que de esta forma los describieron a ellos. Ahora bien, es importante agregar que la connotación o termino otomí proviene del náhuatl y representa de forma simbólica, la alusión: quien circula con saetas, o lo que es igual, (flechador de pájaros).

Dentro de la historia de la nación mexicana, los autores afirman que los pobladores otomíes son muy olvidados, sin embargo, en los lugares que lograron poblar fueron grandes ciudades que alcanzaron ser instituidas como de las que podemos mencionar Teotihuacán, Tula y Cuicuilco. Cabe señalar que de las razones más manejadas para demostrar este hecho se debe a que los otomíes son un montón muy diversos y resulta realmente difícil comprobar qué participaciones realizó cada uno en particular.

Para la época de 5000 a. C. muchos afirman que la cultura otomí, ya estaban permanentes en el territorio mesoamericano y que más tarde, específicamente en el año 8.000 a. C. compartían y tenían una misma lengua. Es desde ese entonces esencialmente cuando consiguen dominar los trabajos de la agricultura tradicional, y comienzan a expandirse geográficamente y de igual forma surgen los cambios iniciales en la lengua. Ahora bien, podemos señalar que esto es lo que se ha podido deducir del hecho de los otros idiomas otomíes.

En al imagen puedes ver la cantidad de coloridos de sus vestuario, verdaderamente llama la atención.

También se destaca que presentan un gran conjunto de diversas palabras que hablan en común que están enfocadas a técnicas de la agronomía. Estas etnias fueron muy sobresalientes en este tipo de labores del campo sin distinción de sexo, pues tanto el hombre como la mujer podían hacer la labor de la agricultura de lo que se destacaron en muchos cultivos en esas épocas. Vale decir, que en momentos de grandes sequías emigraban a otras regiones de zonas de México.

Ubicación

Específicamente en la época precolonial la cultura otomí, su historia señala que viajaron con cierta frecuencia antes de la llegada de los españoles, este pueblo otomí conquisto grandes territorios de lo que en este momento se conoce como Querétaro, y también algunos lugares que llegaban inclusive hasta San Luis Potosí, México, Guanajuato, Tlaxcala y Puebla, de igual manera a otras regiones cercanas del mismo territorio.

Vale mencionar igualmente que, para este pueblo, antes de la colonia, su objetivo más significativo era Xilotepec en Hidalgo, resaltando de igual manera que su estructura social constituía principalmente de lugares esparcidos en los cuales la gente vivía en extensas células familiares. También dicen que durante el período colonial la población otomí se redujo distribuyéndose con más facilidad por las zonas o estados existentes de Hidalgo, Querétaro y Guanajuato.

Asimismo, agregan que, en la misma época, la cultura otomí incursionó con pujanza en el pastoreo pasando de un extremo a otro, sus costumbres y establecimientos, es decir que, durante este tiempo, muchos pobladores otomíes migraron a lugares más grandes y organizados por técnicas y métodos que fueron de reclutamiento exclusivamente de obreros como también de guerreros, es decir, de indígenas fuertes.

Para el siglo XVIII, se denoto que la migración de los otomíes por las funciones desempeñadas de trabajo y problemas violentos que se efectuaron dentro de diversos territorios de Guanajuato y Queretaro y de igual forma sucedió hacia diferentes asentamientos productores en los lugares de Zimapán y El Cardonal.

En el mismo orden se señala que conjuntamente de los conflictos violentos, la exploración de empleo y la autoridad cristiana durante el colonialismo que se ejercía sobre los otomíes, igualmente ayudo a la dispersión de la colectividad otomí por unos cuantos puntos de la comarca central mexicana, hasta conseguir a su colocación actual.

Población Otomí

Los comentarios referentes a la población otomí, se hallan asentados mayormente en 21 municipios, de los que podemos enumerar y mencionar de la siguiente manera:

Ocho de ellos son de modo conducente a muy grande marginación: Aculco, Acambay, Amanalco, Chapa de Mota, Morelos, Villa del Carbón, Temascalcingo y Temoaya, otros cinco son de igual marginación, pero media y están identificados como: Jilotepec, Otzolotepec, Jiquipilco, Soyaniquilpan y Timilpan, en el mismo orden, seis pertenecen a la baja marginación: Lerma, Capulhuac, Ocoyoacac, Xonacatlán, Tianguistenco, y Zinacantepec, y por último dos, son de extrema marginación: Toluca y Metepec.

Autores Señalan

No obstante, también señalan que la jurisdicción de Temascalcingo cuenta con una urbe indígena mazahua y al mismo tiempo de otomí. Sospechan que es muy probable que los ancestros de estos pobladores otomíes hayan estado ocupando por un largo tiempo el centro de México esto refiere a un aproximado de unos cinco milenios, vale igualmente considerar que habrían contribuido en el acrecentamiento de las primeras poblaciones mesoamericanas.

Vale enunciar que la comarca de los otomíes se hallaba esencialmente en la zona donde afloraban los dominios de los mexicanos y sus asociados al oriente y también de los tarascos de Michoacán al occidente. La historia hace alusión que cuando los españoles tocaron el centro de México, esta comarca era habitada por numerosos grupos étnicos que con periodicidad se mezclaban para constituir una localidad. Conoce de las regiones culturales de México.

Cabe destacar que esta urbe nunca fue un pueblo dominado, pues los otomíes con su cultura otomí, instituían una parte esencial de la perspectiva política, militar, cultural, como también económica y social del Centro de la nación mexicana. También se hace mención que el pueblo otomí denominado de la misma como hñähñu, es el segundo en su existencia por el numero de su población, y al contar, con la gran cantidad de personas que declararon hablar la lengua.

Sus raíces, sus luchas y los alcances que han obtenido estos pobladores mexicanos han demostrado ser unos personajes valerosos, aunque algunos autores no compartan ciertas partes de sus creencias, lograron destacarse en varias habilidades como lo es el trabajo agrícola, las artesanías y sus actos culturales con el colorido de sus trajes esplendorosos entre otras. Te invito a ver el vídeo!

Características

En relación a las características de la cultura otomí se habla de todas aquellas cosas que en están unidas en grupo que acceden la enunciación y al conocimiento de una entidad, objeto, individuo o cosa, esta etnia mexicana se comprende a un importe de particularidades para dar a conocer a la creación la envoltura sus asientos y principios.

Para poder realzar las características de esta comunidad, primero se debe establecer unos antecedentes donde se muestre parte de su cultura, así como sus mejoras y/o contradicciones. En sus inicios dicha la entidad indígena se establecía como una significativa autoridad de manera que a través de los hechos históricos fueron consideradas una de las pocas etnias que se confrontaban al movimiento mexicano como también a todos aquellos que fuera su aliado.

Las características más resaltantes de las que podemos nombrar como principales entre cada una de las representaciones atienden a las que son:  históricas e inclusive las que se originaron de los pensamientos de estas etnias para aquel período y de las culturales que hoy por hoy las continúan manifestando.

Por su extensión también son enunciadas y se destacan la música acompañada con la danza, igualmente la tradición hablada (oral), los ritos de los cuales se engloban una serie de ellos como las ceremonias entre otras, de igual forma los  cultos religiosos, la familia y las festividades, de las que se desprenden otras en donde se consiente expresar conservar y resguardar la identidad y personalidad de lo que determina a la etnia mexicana, en su entidad es considerada como poseedora de un extenso patrimonio cultural e histórico.

De sus Tradiciones

De las tradiciones que practican estos indígenas resulta oportuno hacer mención las que se encuentran arraigadas en cada uno de ellos partiendo desde sus ancestros y de los que hoy continúan firmemente en virtud de manifestar su cultura y tradición en todas las zonas o regiones donde estén localizado, ya que para ellos es sumamente importante que nunca la memoria de sus antepasados se olvidadas por lo cual las etnias siguen la tarea de tener presente estas tradiciones.

  • El Moshte: es una práctica que ha permanecido en los siglos, esta se describe de un gesto que identifica a los miembros de esta etnia, específicamente durante el tiempo de la cosecha, se le brinda ayuda a las familias que consientan efectuar un festejo de cierto tipo o un ritual fúnebre.
  • Las festividades o fiestas de los otomís: por lo general acostumbran hacer celebraciones muy vistosas, de las que por naturaleza incluyen ofrendas, decoraciones alusivas a los difuntos, y rituales con impresionantes desfiles, siendo las mas importantes las fechas que contemplan los ritos de la iglesia católica. Vale mencionar algunas fechas típicas como el 05 del mes de mayo, seguidamente esta el 16 de septiembre y por ultima el 20 de noviembre, estas de igual forma que en la religión católica son fechas de celebración de los otomí.
  • Asimismo, otras fiestas consideradas transcendentales para los otomíes: son las que practican igualmente los católicos, de las que se conocen como la semana santa o semana mayor, la santa cruz, y el llamado rito a los fieles difuntos como también la navidad donde se celebra la noche buena y la celebración del fin de año juntamente con la bienvenida del año nuevo.
  • Otra fiesta que los otomíes conservan son fervientemente junto con el pueblo de México es la del Padre Jesús, el tercer domingo del mes de enero.
  • El día de los difuntos: México les rinde homenaje a las celebraciones paganas es una nación arraigada a los cultos a los difuntos, por ello es bastante nombrado por conmemorar el día de los muertos, se ha destacados entre otras naciones por representar que mediante estas fiestas los muertos participan nuevamente con los vivos.

  • Los otomí, dedican la fiesta a los muertos pequeños es decir a los difuntos niños los cuales les ofrecen todo tipo de dulces lo que es lo mismo lo que comprende a las golosinas y chocolates.
  • Con relación a los difuntos adultos o mayores en las celebraciones o cultos dedicados en esas fechas se le ofrecen aquellos que formaban parte de los hábitos que tenían en vida de lo que se les da café, tabacos y bebidas alcohólica, y los platos que eran preferidos para ellos.
  • La decoración de los espacios se construyen altares que son adornados con las mejores telas (costosas) incluyendo los adornos con calaveras realizadas con azúcar, se colocan flores, borregos flacos, velas y inciensos de diversos perfumes.
  • El trueque a modo y representación de comercio: este es método usado por estas etnias, donde los pobladores otomís conservan la tradición de la modalidad de trueque, que se describe en intercambiar bienes y servicios de igual resultados se reciben otros bienes y otros servicios, de manera que se sustituye una cosa por la otra y ambos son favorecidos.

Para concluir otras de las practicas que se acostumbran celebrar, se realizan competencias donde luchan el pasado guerrero, juntamente con las violentas contiendas de gallos el cual lo celebran el día 14 de marzo, allí los combaten ofrecen sus aves (pájaros), como sacrificio de ofrendas de sangre, práctica que se ha transformado en una experiencia generalizada en México, la cual se dice que es posible llegue a estar penalizada en esta nación.

La tradición de estos pueblos y la cultura otomí, están plenamente arraigadas en su alma, estas forman parte de su ser, por tal motivo ellos expresan lo que llevan dentro de si, y de igual forma defienden lo que creen y lo que son, sus ancestros le inculcaron el valor de su creencias y también la importancia que tiene seguir con la responsabilidad de enseñar a las nuevas  generaciones de descendientes de sus raíces nativas. Te invito a ver el siguiente vídeo, para que conozcas la historia de este pueblo.

Lengua de la Cultura Otomí

Generalmente según los aficionados a esta cultura otomí, afirman que actualmente se conoce el manuscrito de Huamantla y el de Huichapan a modo que se considera el único origen de antecedentes sobre la lengua y cultura otomí. Es bueno resaltar de igual forma que esta lengua otomí muestra o exhibe un grado elevado de transformación interna. Es por ello que vemos la diversidad en sus nombres de los que también se designan por si solos como muy numerosos.

De estos se pueden mencionar los siguientes: hñähñu (valle del Mezquital), ñätho (valle de Toluca), ñ’yühü (Sierra Norte de Puebla, Pahuatlán), y ñäñho (Santiago Mezquititlán ubicados especialmente en el Sur de Querétaro), son algunos de los originarios que los otomíes manejan para identificarse en sus propias lenguas.

Religión Otomí

Como hemos mencionado en párrafos anteriores, la cultura otomí, es un pueblo religioso que ha logrado ligarse con la religión católica de lo que denota ciertas estrategias de la cultura otomí para aseverar su prolongación, se proyecta en seguir enunciando sus ceremonias o cultos ancestrales. Para esto se basa en el cumplimiento incesante alusivas a fechas del calendario que han sido asignadas para los nutridos puntos considerados por las etnias sagrados.

Ceremonias de los Otomí

  • De más está, en hablar que las ceremonias se muestran en el culto, el cual es el servicio que se le rinde a los santos patronos o protectores en los santuarios territoriales y en oratorios familiares.
  • De modo que las festividades se enmarcan dentro del almanaque católico, habiendo una fuerte relación con los períodos agrarios como tradición mesoamericana.
  • Así, de esta forma los pobladores otomíes celebran la Santa Cruz en el tiempo de sus conmemoraciones, a vírgenes tal como la Concepción, de igual modo a Asunción, Loreto, la virgen de Guadalupe y a los santos siendo San Pedro el principal de ellos.
  • Otra de las locuciones religiosas de la presente cultura otomí es el culto ofrecidos a los cerros, por lo general los otomí acostumbran visitar unos cuantos santuarios delimitados en las cumbres de las montañas, para rendir tributo, de los que se conforma una variedad de espacio ritual.
  • También los oratorios otomíes, identificados como las capillas popularmente descritas como pequeñas edificaciones familiares, que fueron diseñadas en honor al primer allegado bautizado.
  • El distintivo religioso de la cultura otomí se encuentra presente en el sincretismo los credos de la religión católica. En donde se le rinden culto a varios señores como al Señor del Divino Semblante, o al Dueño de la Caña a la par, de los patronos del catolicismo los que se determinan y coligan con sus dioses prehispánicos.

Dioses

En el transcurrir de todos los tiempos, épocas, generaciones el ser humano en su necesidad de invocar un ser superior a él, busca la forma de mantenerse en contacto para sentirse protegido. Las diferentes tribus indígenas tienen las particularidades de mantener viva sus creencias mediante su cultura, ellas adoran a diferentes dioses que para ellos son divinidades. A todas estas los dogmas y las prácticas de rito de los indígenas antiguos son manifestaciones culturales realizados por habitantes de la localidad del centro de México.

Donde se consideran expresiones de una matriz ideológica habituales, dentro de la cual fácilmente se desplegaban los diversos grupos políticos, y el distinguido grupo étnico y lingüísticos que cohabitaban en la región. La misma que servía para unir la sociedad, y orientar las operaciones hacia los provechos colectivos para mantener el poder político. Resulta importante destacar que en la antigüedad los habitantes tenían muchas divinidades que le tendían culto o adoración y son un numero inmenso que no se les ha logrado adjudicar nombres.

Muchos de esos dioses son señalados manuscritos, pero en si, por sus diversidades, no hay insuficiente información de cuales exactamente adoran la cultura otomí, de los que se puede hablar solo de referencia es de aquellos que universalmente han logrado ser adorados, de los que estaríamos hablando del sol, la luna, el fuego, el viento y el agua entre otros. También según las creencias de las etnias era una divinidad o dios el colibrí, otros que eran llamados “Madre vieja o Padre viejo” también le conocían como madre venerada o padre venerado.

Día de los Muertos

Fue y es una fecha muy importante en estas regiones por lo que ha permanecido la celebración a El día de muertos en México, el cual de igual forma es llamado el día de los fieles difuntos, en la nación mexicana es normal rendirle culto a la santa muerte asimismo a resultado ser importante para la cultura otomí descrita con el nombre hñahñu (otomi), por ser los pueblos más viejos del Anahuac, de los que se menciona que en épocas lejanas cimentaron las bases para las restantes poblaciones identificadas como el nahua.

Sin embargo, hacemos una aclaratoria y es que hace poco es cuando empezaron a celebrar los días de los muertos, lo que si podemos afirmar es que ahora tiene moléculas concentradas de la religiosidad cristiana. No obstante, aún así, es la ceremonia del día de difuntos que más se halla en contacto o empalmada con las energías de la naturaleza, y por lo que se entiende es la más próxima a su naturalidad precuauhtemica.

Es bueno mencionar que no en todas las comunidades donde están ubicados los indígenas, veneran a los muertos o difuntos solo en las culturas indígenas de México son la que abiertamente realizan estos tipos de cultos que para muchas otras creencias son ritos paganos, muchas veces repudiado en otras regiones.

La Vestimenta de la Cultura Otomí

El vestuario es una parte muy importante de cada cultura porque de la depende la proyección y manifestación de la cultura o religión en este caso hablamos de la cultura otomí la cual es originaria de las etnias otomís que se encuentran hoy por hoy ubicadas en regiones de la nación mexicana y que mediante los tiempos han logrado permanecer y multiplicarse. Ahora bien, en cuanto a cada vestuario, es decir, la atuendo femenino y masculino tiende a variar según las condiciones climáticas, pues para cada estación hay un vestido apropiado para ambos.

Por lo particular la etnia otomí es un pueblo alegre, y su vestuario proyecta esa simpatía en la mujer con su vestido, el cual radica en un chincuete o enredo de lana igual lo describen con la característica de ser muy amplio y largo y normalmente el color es azul marino o negro, también está decorado con unas rayas verdes, con los colores amarillos y anaranjadas que lo combinan, su blusa es de tela de popelina que debe ser de color blanco, con manga corta el cual esta  bordados con varios diseños uno con motivos florales, otros con fauna o geométricos

El ropaje otomí adecuado a la moda que por tradición han llevado del quexquemetl, tiene la originalidad que debe ser específicamente de tela de algodón, es muy usado el de lana o como de igual manera el antisela otra particularidad es sus diferentes colores, lo importante es estar en armonía con lo que para el momento del acto cultural quieren manifestar el acuerdo en la vestimenta ha sido para ello parte de su religión como también la tradición. Algo importante que se destaca es la cultura de estas etnias es parte de su región.

Mira como son los trajes tradicionales de la cultura otomí, para ellos representan la esencia de su etnia.

En el mismo orden de los vestuarios está tanto el que utilizan jóvenes y los hombres ya con una edad avanzada (viejos), llevan la camisa creada o elaborada de manta bordada que, según la tradición o cultura otomí, la llevan puesta para las celebraciones de los ritos o fiestas de igual forma para el momento de las danzas. Todo depende en que temporada se encuentran para el tiempo de la actividad cultural si es de frío por lo general los hombres traen los gabanes.

Este tipo de camisa igualmente que, en el caso del vestido de la mujer, llevan diseños con muchos colores y diversos dibujos que normalmente son muy variados, como mencionamos antes pueden ser con motivos de animales, figuras con flores u otras, siempre dependiendo de la ocasión y los colores más preferidos de lo que lo han convertido en los principales son el color blanco y el azul específicamente oscuro estos lo han utilizado desde toda la antigüedad.

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La tela, los colores y modelos de las prendas de vestir que logran destacar a los pobladores otomí, le permiten captar la atención de aquellos turistas que no lo conocían, ademas de la curiosidad de historiadores que se interesan por profundizar el conocimiento sobre esta cultura. Te animo a mirar el vídeo que revela como es la vestimenta de la cultura otomí.

La Alimentación de los Otomí

Mayormente por todas las generaciones lo que es lo mismo siempre el alimento predilecto de los indígenas especialmente el de la cultura otomí, es el destacado maíz, cuando leemos o investigamos como fue y aun es la alimentación de estas etnias nos encontramos que ellos fueron los pioneros en los cultivos de semillas de maíz con las diversas variedades que comprende la producción de este grano que es muy nutritivo y consumido en todas las regiones del mundo siendo hoy el número uno en todas las mesas de todos las familias.

Este grano maravilloso esta cultura otomí, lo consumen en preparaciones de tortillas, de atoles, en tamales, en chichas, en elotes cocidos como también asados. Ellos de igual manera se alimentan con otros productos vegetales de los que podemos mencionar los nopales, las habas, las calabazas o auyama, la tuna, el frijol, los garbanzos, y chicharos, otro elemento que resulta importante señalar es que en todas sus variedades de comidas siempre le agregan varias clases de ajíes, incluyendo los pimientos.

Además de los vegetales toman la leche, y consumen muchas legumbres la que acompañan con las panzas, sebos y mantecas de animales, para la preparación de la carne, tienen un orden especifico relacionado a las celebraciones para el momento de las fiestas mencionan que la realizan la cocción de las carnes en porciones muy reducidas. También usan hierbas de época como la hierbabuena, el té de monte, o la manzanilla que comúnmente lo consumen.

Su Organización Social

Se registran los hechos de una organización social de las etnias otomí donde se llevan las formas y potestades acostumbradas permiten de cierta manera conservar la unidad social de sus comunidades y preservar su identidad cultural. Esta organización preexiste desde los tiempos prehispánico, que por lo general se constituía en dos formas nobles (distinguidos), y campesinos. En sus aspectos religiosos ellos tienen cargos de mayordomos, fiscales, fruteros, topiles, rezanderos y cantores, que poseen una gran importancia en la vida cotidiana de esta cultura.

Principalmente, mucho tiempo antes de iniciar el periodo de la conquista la organización social otomí, era ponderada en dos clases sociales bien específicas, por la primera parte, se hallaba una identificación definitiva de la nobleza la cual estaba compuesta por los gobernantes, los sacerdotes o presbíteros  y el grupo de terratenientes, quienes existían en zonas especiales, y la otra parte, de la composición estaba comprendida por los campesinos, de la que gran parte de ellos eran indígenas y residían los calpullis.

La Organización Actual

En la parte legal, la organización social otomí, involucra a la familia para participar en los movimientos agrícolas, actualmente cada quien asume una responsabilidad que está establecida de acuerdo a la naturaleza y también a la edad de cada individuo. En este sentido, el agricultor cultiva la tierra, como igual se ocupa de reparar la casa, de la misma forma cuida el ganado.

De las funciones de las mujeres según la disposición social, reside en el orden doméstico, es decir, en la preparación de los alimentos, la limpieza e higiene de la casa, en el lavado y planchado de la ropa y la crianza de animales. También es preciso señalar que para los periodos de cultivos como igualmente el recoger la cosecha, cada uno de los que componen el grupo familiar se puede involucrar.

Otra actividad que se efectúa según el orden de la organización de esta sociedad es aquel que tiene la característica de mantenerse fuertemente arraigado al vínculo ritual, existiendo el compadrazgo sumado a la creencia de los bautizos, primeras comuniones que son parte de la religión católica la cual estas etnias otomís, están vinculadas por la cultura, de similitudes y bodas, estas representan a nivel de religiosidad una figura que infunde respeto.

Su Ordenación en Época Prehispánica

Durante el período prehispánico los otomíes poseían cierto grado de complicación. Esta estaba organizada por conjuntos de familias de tipo calpulli.

  • El calpul reside en una parroquia ocupada por individuos vinculadas o perteneciente a un propio linaje. Algo que hay que resaltar es que estas etnias tenían aseguradas la habitabilidad de los territorios para la futura expansión de las familias.
  • Cada una de estas sectas poseían una zona geográfica determinada, y conformaban un conjunto de familia con una ordenación política común.
  • Este régimen social estratificado se movía dentro de un procedimiento político geográfico organizado en gobiernos. Estos se mantenían formados por varias poblaciones que accedían a una sola autoridad.

Su Organización Política

El tipo de organización más común en el pueblo otomí, es la organización social, no obstante, de ella sobresale la organización política que normalmente está en presencia de todas las esferas del ámbito social, ahora bien,  en el ordenamiento político de los poblados otomíes se denota que se encuentran centrados en torno a la municipalidad constitucional, es decir comprenden a cada sector de igual manera la permanencia actual de las legislaciones en la vigencia de las leyes que constantemente están en uso y en transformaciones para beneficio del colectivo.

Actualmente el poblado otomí en cuanto a la parte política es un pueblo olvidado se podría decir que están en pañales, pero, aun así, están sujetos al ordenamiento constitucional como personas activas dentro de una comunidad que posee sus derechos como ciudadanos de una nación plenamente identificada, vale decir, que estas comunidades otomíes residen fragmentadas en cuarteles o parroquias.

En la cual cada uno de éstos está un representante, el mismo que es designado por el delegado municipal y el otro que corresponde al proceso es el pueblo. Vale mencionar que este miembro representante posee la función de hacer valer todos los derechos que les son conferido mediante decreto constitucional, asimismo, tiene la figura de intermediario entre la comunidad y sobre cada uno de los encargados del gobierno municipal.

Esta cultura otomí, han logrado mantener la totalidad de las obligaciones religiosas cotidianas, como son los administradores públicos, sin embargo, hoy día el nombramiento es voluntario. El compromiso comunitario, distinguido como “trabajo”, aún permanece entre las comunidades de esta localidad oriunda. Conoce sobre la independencia de México.

Festividades y Ceremonias

Este grupo celebra diversos cultos religiosos entre ellos los más populares se encuentran en sus rituales familiares, en su altar se halla en una cruz e imágenes de patronos. Son mixtas por credos antiguos con la religión católica y se festejan sus festividades religiosas en su entidad por todo el año.

Fiesta en honor al “Señor Santiago”

Una de las conmemoraciones más trascendentales de la población otomí tiene efecto los días 24 y 25 de julio de cada año ya que para estas fechas tienen preparado todo para la celebración en honor a la festividad del Señor Santiago, dicha actividad emprende con una misa. La cual se realiza fundamentalmente en una exposición con productos agrícola y artesanales, y como costumbre la terminan con un agasajo o banquete.

Además, organizan danzas la cual predomina la conocida danza del Palomo. Cuentan que el inicio de la celebración tuvo lugar en una cosecha en donde las lluvias disminuyeron, por lo que los vecindarios se congregaron para una imploración agrupada al “Señor Santiago”.

Los Fieles difuntos

La fecha del 31 de octubre al 2 de noviembre, en México, es una práctica ancestral donde se reúnen devotos a los muertos para festejar más que toda esta conmemoración es realizada en esta nación de mexicana es una creencia fuerte de los indígenas.

Mencionan que sucede para ese momento algo espiritual invocada de manera que el mundo se fracciona en dos partes: una atiende a la parte superior, en la cual habitan los hombres, gobernados por el dios Sol, y la otra parte es decir la inferior, se manifiesta a según el inframundo, el cual se hace presente el lugar de los dioses y especímenes inmortales, igualmente quienes han muerto.

Ellos se preparan para esos días, para recibir la visita de los espíritus de los fallecidos, que aparecen para complacerse de las ofrendas, absorbiendo la esencia de las flores, conjuntamente con las comidas, de las frutas y de las bebidas.

Nuestro Padre Jesús

Otra de las festividades de esta cultura otomí, es la actividad religiosa que se lleva a cabo el tercer domingo de enero, igual que las demás celebraciones paganas se realizan una vez al año en esas fechas.

Para el procedimiento correcto del rito litúrgico, corresponde efectuar un novenario que debe ser antes del 1 de enero el cual debe programarse con actividades, acentuando las “calles arregladas”, con adornos de flores por las calles. Igualmente, se efectúan danzas, fuegos artificiales en la noche con baile de feria.

La Santa Cruz

Es costumbre para estas etnias, la conmemoración de ceremonia al culto pagano llamado la Santa Cruz celebrado los días 4 de mayo de cada año. Se reúnen un numero alto de peregrino en el popular pueblo de Bernal para la celebración, esto inicia el día 3 de mayo y concluye los 4 de mayo.

El ritual es efectuado con la participación de 50 individuos en hilera que son nombrados “escaloneros” los cuales cargan la cruz pasándola de mano en mano, hasta llegar a la cumbre del Peñasco de Bernal, que rápidamente la deberá bajar el pueblo para inmediatamente celebrar.

Fiesta en honor a la Virgen de Guadalupe

En el festejo del culto en honor a esta venerable virgen, los otomí, lo celebran los 11 del mes de diciembre de cada año particularmente hacen ceremonias religiosas con cantos hasta el día 12, es decir en la noche del 11 hasta iniciar el siguiente día. Ahora bien, su capilla está ubicada en Guanajuato en la Carretera de Guadalupe. Te invito a conocer las danzas de México, tienen mucho colorido por la cultura otomí.

Viviendas

El hábitat como las viviendas donde residían los otomí han sido transformadas al transcurrir del tiempo no porque ellos lo hayan planificado sino por el procedimiento de la nueva era, las creencias siguen intactas pero su morada primitiva a tenido que sufrir ciertos cambios de los que han tenido que adaptarse. Tanto desde el punto de vista de los materiales con lo que se construyen como las tecnologías de construcción de las mismas.

El avance del tiempo a llegado a estos grupos nativos para optimizar su calidad de vida y para que puedan ser parte de la integración de las ciudades que se han determinado en las comarcas que antiguamente dominaban. Para que se lograran estos cambios transcendentales influyeron varios factores como la migración, igualmente la modernización que es algo que no se puede detener y los nuevos saberes.

Podemos destacar que los domicilios constituyen parte de las necesidades primordiales de toda persona que habita en cualquier cultura o etnia, es de allí desde esa perspectiva que se deben consumar incuestionables requerimientos que compensen a cabalidad las necesidades de cada hogar. Ahora bien, las viviendas fundamentalmente para estas etnias indígenas representan protección ante los peligros que se localizan en el exterior.

De los materiales cambiados en la construcción de las viviendas comprenden los siguientes cada uno desde la particularidad de una mejora de lo que fue la vivienda original otomí, el tejamanil, el adobe, y la madera, han sido reemplazados por materia prima moderna. En este momento las viviendas son grandes con una distribución de de dos o tres habitaciones, una cómoda cocina y una sala comedor, por lo general la construcción de las paredes son con tabique, los techos son rectos de concreto con puertas y ventanas de hierro.

Economía

El procedimiento en el consumo alimenticio, su economía plenamente fundamentada en la producción agrícola, como sabemos todo el grupo de aborígenes de la era primitiva fueron sustentados en las labores agrícolas y esta tradición y proceso ha estado presente de generación en generación hasta llegar a los tiempos actuales donde muchas familias continúan con la producción de los insumos agrícolas sin importar si pertenece o no a una etnia específica, y ¿por qué me refiero así, de esta manera? Porque ellos fueron los pioneros en esta labor agrónoma.

La economía de los otomíes y Mazahuas como hemos señalado en líneas anteriores continua asentada en la agricultura, vale señalar que para esta cultura es muy significativa porque con ella son sustentados todo el grupo familiar y de la misma manera comercializan parte de los insumos agrícolas que logran cultivar, y en ciertas ocasiones igualmente cambian los productos por otros bienes que les son también favorables e indispensables.

En muchas ocasiones logran colocar a la venta en los mercados diversidad de productos agrícolas como: legumbres, frutas, y ciertos animales. Es bueno resaltar que mediante esta labor en los mercados otomíes también surge la posibilidad de obtener algunos productos en calidad de cambio por de los productos que se llevan para la venta por otros como el maíz, también la sal, entre otros, como: piloncillo, velas de cera y suela para sus sandalias.

Alimentos Principales de Consumo de la Cultura Otomí

  • El maíz.
  • Las legumbres.
  • Tortillas.
  • Tamales.
  • Los atoles.
  • Elotes cocidos o asados.
  • Productos vegetales.
  • Las carnes (de res, de cerdo, de oveja, de conejo, de pollo).

Artesanía

De las bellezas de artesanías que son realizadas, muchas de ellas a mano están los sombreros estos son utilizados por todos, pero se han logrado destacar los que usan las mujeres los cuales están confeccionados con materiales exclusivos además de su extraordinaria belleza que gusta a todos al mirarlos, mucho ha sucedido que turistas agradan a sus mujeres acompañantes con un hermoso regalo de estos sombreros. Hay también una variedad de bolsos elaborados de paja de trigo muy buscado en los comercios de estas regiones.

El trabajo de alfarería: realizado con arcilla igualmente es trabajado por indígenas otomíes, con ello fabrican jarrones, y todo tipo de vasijas que son utilizados como utensilios en la cocina. Generalmente estos indígenas lo hacen para su propio uso o lo utilizan para colocarlo a la venta. Estos utensilios tienen diversos usos todo depende para que lo prefieren emplear ya que muchos de ellos son propicio para almacenar agua como para guardar alimentos perecederos según el tiempo que se requiera, es decir, a corto o largo plazo.

Este tipo de elementos como los jarrones son pintados con diseños de flores, con colores llamativos en fin son de gran variedad y complejos, son visualmente muy atrayentes, y al mismo tiempo pueden ser bastante prácticos.

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Arte

El arte siempre ha sido una actividad en todas las culturas muy valorada por el compromiso y valor creativo que nace de la misma persona como fuente de dichos saberes que proporcionan algún tipo de beneficios a los demás individuos, como de igual manera la satisfacción moral para el que confecciona o lo realiza como para el usuario que se servirá de ello para su comodidad.

Los creadores fabrican ayates finos o normales, chumbe, morrales, mecapales, reatas, lazos, enjalmas, jorongos, sobremesas, cobijas, capote, fajas, cinturones, quexquémtl, tapetes, paños, rebosos, costales, bolsas, manteles, lienzos, servilletas, vale mencionar que estas creaciones pudieren ser elaboradas con varios tipos de materiales como hilos, telas y otros. Igualmente, la forma de fabricación es bueno mencionar que muchas de ellas son tejidas y bordadas según sea la creatividad de estos artesanos indígenas.

Lo que si podemos afirmar y los autores están de acuerdo con el comentario es que el Arte Otomí se acentúa por ser muy llamativo y además de eso es extremadamente reconocido en la nación de México, igualmente es preciso señalar que usualmente es conocido como un arte de mucho colorido con un extraordinario atractivo para la vista, generalmente para los turistas cuando ven este arte quedan atrapados hacia estos objetos o cosas realizadas a mano.

El arte es parte esencial que caracteriza a estos personajes ancestrales, muy en especial en sus danzas ellos dicen revivir a través de su baile a sus antepasados. Te sugiero veas el vídeo para que aprendas un poco mas sobre el arte que han logrado alcanzar durante toda  la existencia de esta etnia.

Cultura Otomí Mazahua y Matlatzinca

Algo que caracteriza a los otomíes mazahua y matlatzinca son las costumbres que a diario practican o tienen ellas le hacen ser elementos que los describen como una tribu, nos referimos a su música, su danza, esa melodía y baile que   los mueve a vivir una tradición bien sea oral o corporal les permite que sean asentados como en familia, en donde tienen como principales festividades religiosas la cultura desarrollada mediante el rito y el culto religioso con la unión de ellos realizan los cultos en el centro ceremonial otomí.

Estos son resúmenes esenciales para la expresión, subsistencia y resguardo de la identidad y personalidad que les ayuda a esta cultura poseer un patrimonio cultural e histórico. Al mismo tiempo incluye entre sus prácticas tener mercado de artesanías, museos, cabañas con lagos donde les accede mantener espacios para estacionarse y a la vez efectuar actividades familiares, en la cual pueden realizarlo con la libertad de desarrollar la planificación de su estrato social.

Ellos acostumbran celebrar cada año la ceremonia llamada el Quinto Sol, como también con el mismo carácter religioso celebran un día al mes lo que se conoce el ritual de invocación orientado a los puntos cardinales, tanto el servicio anterior como este presente que efectúan en el mes ambos forman parte única de su tradiciones y cultura.

Los Códices Originales Otomí

En la actualidad están representados como los manuscritos de Huamantla y Huichapan, la cual devela ser la única fuente de antecedentes que identifican la cultura otomí.

Huamantla y Huichapan según la historia no se saben de sus orígenes solo existen sospechas de la procedencia, pero nada en concreto que se pueda atribuir de forma directa donde no halla temor a equivocarse, por ello se basan en el objetivo de narrar la historia del poblado otomí de Huamantla como parte de esta, se cuenta que este códice o texto fue encontrado mientras efectuaban el primer tabernáculo en honor a la Virgencita de la Caridad.

Así de igual manera el descubrimiento menciona que está conformado por nueve lienzos de papel amate que tenían una medida aproximada de 12.3 metros cuadrados. De esta forma se representa la emigración de un conjunto de habitantes de la cultura otomí, que a partir Chiapan, se encuentra ubicado en Estados de la nación mexicana, hasta Huamantla, los mismos está localizados en Tlaxcala. Cabe mencionar que se atribuyen a los dioses otomíes la protección de dirigirlos hasta esos lugares.

A Huichapan igual le adjudica a la elaboración del documento original que se realizó subsiguientemente a la batalla y conquista del centro del país de México, el mismo que estuvo compuesto de 34 pliegos de papel pergamino original.

Vale resaltar algunas destrezas que elaboraron mediante las manifestaciones culturales de las que compartiremos algunas que identificaban el carácter histórico, entre ellas esta: el vestuario prendas que los caracterizaban como portadores de una cultura también la cestería, la alfarería, el tallado en madera, Metalistería donde realizaban jornadas y labores de plata, cobre y hierro, de ellos sacaban prendas como pulseras, joyas y brazalete, como también otros.

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